¿De qué están hechos los dientes?

Los dientes son una parte importante de nuestro organismo. Pero, probablemente, nunca nos hayamos preguntado de qué están hechos o, dicho de otro modo, cuáles son sus partes. De fuera hacia dentro, el diente consta de esmalte, dentina, cemento dental y pulpa. La unión con el hueso maxilar, por otra parte, se realiza mediante el ligamento periodontal.

Con cierta frecuencia, las personas tendemos a olvidarnos de cuidar algunas partes de nuestra anatomía o, al menos, no lo hacemos todo lo que debiéramos. Esto ocurre, en muchos casos, con los dientes –claro que, tratándose de ellos, más que por descuido solemos dejarlos de lado por temor al dentista o, los más valientes, por miedo a su factura-.

Foto de un diente

Un diente sano

Y, sin embargo, son una parte importante del organismo, pues constituyen la primera etapa de la digestión y, por si ello fuera poco, son un elemento esencial para la formación de determinados sonidos al hablar: los llamados dentales, labiodentales e interdentales. Pero, ¿de qué están hechos los dientes?

El diente se sitúa en los alvéolos u orificios del hueso maxilar, unido a él por el llamado ligamento periodontal, un tejido conjuntivo que rodea la raíz dental. Y todo ello protegido por la encía. En él, se distinguen fundamentalmente dos partes: la citada raíz, no visible, y la corona o parte visible. En lo que respecta a los elementos que constituyen el diente, éstos son los siguientes:

El esmalte dental, que es el tejido más duro del cuerpo humano. Está formado por hidroxiapatita –a su vez constituida por fosfato de calcio y fósforo-, proteínas y fluor, mediante el cual se refuerza la resistencia del esmalte a la caries, su principal enemigo. Por ello es muy conveniente utilizar dentífricos ricos en esta sustancia. El esmalte es traslúcido y carece de terminaciones nerviosas, por lo que es insensible al dolor.


La dentina es un tejido mineralizado que proporciona el color a los dientes. Al tener menor dureza que el esmalte, le proporciona cierta elasticidad. Sus células constituyentes son los odontoblastos, que se encargan, además, de proporcionarle vitalidad.

El cemento dental, por su parte, recubre la dentina a la altura de la raíz del diente y ayuda a unir la pieza con la mandíbula. Es de color amarillento, duro y opaco.

Foto de un dibujo de la cavidad bucal

Cavidad bucal con los distintos tipos de dientes

En último lugar se halla la pulpa dentaria -parte más interna-, que es un suave tejido que contiene los vasos sanguíneos y las terminaciones nerviosas que otorgan sensibilidad al diente. Como la dentina, su célula principal son los odontoblastos.

Por otra parte, debido a las comidas, el tabaco y otros elementos, el diente tiende a perder su color blanquecino y ponerse amarillo. Por ello, es recomendable hacerse una limpieza al año en una clínica odontológica, ya que todas esas sustancias contribuyen a corroer la pieza.

Fotos: Diente: Dozenist en Wikimedia | Partes de la cavidad bucal: Pumpunxita en Wikipedia