¿Qué es la Astrofísica?

Rama muy sólida de la astronomía que estudia la naturaleza y la estructura física de los cuerpos celestes, tanto próximos como lejanos.

La astrofísica nace con la observación, realizada a comienzos del siglo XIX por J. Frauhofer (1787-1826) de que la luz del Sol, atravesando un Espectroscopio (aparato capaz de descomponer la luz en sus colores fundamentales), da lugar a un espectro continuo sobre el cual se sobreimprimen líneas verticales. Fue mérito de G. Kirchoff (1824-1887) descubrir que aquellas líneas eran la huella de algunos de los elementos químicos presentes en la atmósfera solar, por ejemplo el hidrógeno y el sodio.

Andrómeda en Infrarrojo

Andrómeda en Infrarrojo

Este descubrimiento introdujo un nuevo método de análisis indirecto, que permite conocer la constitución química de las estrellas lejanas y clasificarlas.

Otros medios de investigación fundamentales para la astrofísica son la Fotometría (medida de la intensidad de la luz emitida por los objetos celestes) y la Astrofotografía o fotografía astronómica.

La astrofísica es una ciencia tanto experimental, en el sentido que se basa en observaciones, como teórica, porque formula hipótesis sobre situaciones físicas no directamente accesibles. Uno de los capítulos más importantes de la astrofísica moderna está constituido por el Sol. Hasta los años treinta, el mecanismo energético que alimenta a nuestra estrella era un misterio; en 1938, el físico Hans Bethe explicó los principales procesos de fusión nuclear que están en condiciones de alimentar por largos períodos de tiempo el horno solar, como tantas otras estrellas.



La moderna astrofísica ha logrado también explicar la estructura interna de nuestra estrella y la distribución de las temperaturas, que van desde veinte millones de grados en el centro, a seis mil grados en la superficie visible, para subir nuevamente a cuatro millones de grados en la atmósfera o corona solar. Sin embargo, aún queda sin explicar el llamado “ciclo de actividad oncenal”, en virtud del cual las manchas y otros tipos de perturbaciones que se observan en los estratos más externos del Sol alcanzan un máximo de frecuencia, precisamente, cada once años.

Otra gran zona de investigación de la astrofísica está constituida por el estudio de las características físicas de las Estrellas: dimensiones, masa, luminosidad, temperaturas y categoría espectral (tipo de espectro que muestra su luz); y por el estudio de la Evolución estelar. Entran aquí los estudios sobre las estrellas dobles (formadas por dos o más soles), sobre las novas y supernovas (estrellas que brillan de improviso lanzando grandes cantidades de energía y materia al espacio y aumentando su luminosidad) y sobre otras fuentes estelares aún poco conocidas como los pulsar (estrellas que laten) y los agujeros negros (estrellas que entraron en colapso).

La astrofísica también estudia la composición y la estructura de la Materia interestelar, es decir de aquellas nubes de gases y polvos que ocupan amplias zonas del espacio y que en una época eran consideradas absolutamente vacías. Los métodos de investigación astrofísica son también aplicadas al estudio de los Planetas y cuerpos menores del sistema solar, de cuya composición y estructura, gracias a las investigaciones llevadas a cabo por satélites artificiales y sondas interplanetarias, se ha podido lograr, en estos últimos años, un conocimiento más profundo, que en muchos casos ha permitido modificar convicciones muy antiguas.

Una reciente y vigorosa rama de la astrofísica es la Radioastronomía: el estudio de la física de los objetos celestes por medio de la escucha de las ondas de radio naturales que ellos emiten. Debido a las metodologías sustancialmente diferentes, la radioastronomía es considerada por algunos como una especialización de la astronomía, independiente de la astrofísica clásica.

Dejar un Comentario