¿Qué es la energía calórica?

En esta entrada conocemos lo que es la energía calórica, para qué sirve, alguna de sus propiedades y cómo podemos elevar el nivel de esta

Cada movimiento que realizamos requiere energía. Desde que nos levantamos de la cama ya estamos empleando energía, incluso al desperezarnos, al parpadear e incluso mientras dormimos, nuestro cuerpo tiene una actividad energética. Esta forma de energía se conoce como energía calórica. Evidentemente a mayor movimiento o vibración molecular se producirá una mayor cantidad de energía calórica. Es por esta razón que se habla de calorías cuando buscamos una unidad de medida para cuantificar nuestro gasto o ahorro de energía.

Imagen que muestra la termogénesis

Imagen que muestra la termogénesis

Cada cuerpo tiene un metabolismo distinto y en base a esto es que se determinará la cantidad de ingesta diaria de calorías que éste necesita para mantener su mínimo. Generalmente este requerimiento calórico está asociado con el peso magro del individuo ya que el tejido muscular está en constante trabajo –reiteramos, aún cuando estemos durmiendo-. Cada célula muscular tiene una mitocondria que, en términos sencillos, viene a ser una especie de fábrica que nunca cesa su producción.

En ella se “queman” las calorías que finalmente se traducen en energía calórica. Ya será tarea de nuestro organismo distribuir esa energía para su expendio en tareas netas de metabolismo como intercambio de químicos y nutrientes, impulsos eléctricos, digestión de alimentos, renovación de tejidos, etc. O bien esta energía calórica puede ser destinada a la realización de actividades cotidianas como sentarse en una silla, mantenerse en pie, caminar, trabajar, etc.


Una propiedad interesante de la energía calórica es que está en constante flujo con el medio ambiente (incluido otros cuerpos). Es por esta última razón que la diferencia entre dos cuerpos tiende a equilibrarse; por ejemplo si nuestra pareja es “más fría” que nosotros, al abrazarnos, encontraremos que le transmitimos de nuestro “calor” y hacemos que ya no sienta frío. ¿Cómo podemos aumentar nuestra energía calórica? Es una pregunta constante. Dos mecanismos básicos para poner en marcha “nuestra fábrica”.

La energía calórica tiende al equilibrio

La energía calórica tiende al equilibrio

Lo primero será aumentar nuestra cantidad de masa muscular (tejido vivo y activo aún en reposo) y lo segundo será ejercitar muestra masa muscular para que su vibración sea más eficiente. Tampoco debe quedar fuera de la ecuación de la energía calórica el combustible que “nuestra fábrica” reciba para efectuar su trabajo diario. Debemos consumir una buena cantidad de proteínas ya que ésta demanda de mayores pasos metabólicos para su asimilación, y carbohidratos complejos de calidad.