¿Qué es un cártel?

El hecho de que varias empresas se asocien no tiene por qué ser malo para el consumidor. De hecho, muchas veces es beneficioso. Sin embargo, cuando lo hacen para controlar el mercado y, en suma, los precios, el que siempre sale perjudicado es éste. Así ocurre con el llamado cártel, una figura mercantil que aquí explicamos.

El hecho de que varias empresas se asocien entre sí no tiene por qué perjudicar al consumidor. De hecho, en muchos casos, puede beneficiarle pues, al hallarse agrupadas, controlan todo su proceso productivo y, de esta forma, pueden vender a precios más baratos. Esto es lo que ocurre con algunos tipos de holding.

Sin embargo, otras veces, la agrupación de empresas tiene fines espurios, ya que busca controlar el mercado para fijar precios más elevados de los reales. Es lo que sucede con los monopolios que hoy día están prohibidos en casi todos los países aunque de forma velada siguen practicándose.

El cártel más famoso es la OPEP. En la foto, una plataforma petrolífera

El cártel más famoso es la OPEP. En la foto, una plataforma petrolífera.

Sin llegar al extremo de éstos, encontramos el llamado cártel, que podríamos definir como una agrupación de varias empresas que se unen con la finalidad de eliminar a la competencia y, así, tener un mayor control sobre la producción y, en consecuencia, de la oferta del mercado. Dicho con otras palabras, buscan controlar los precios para obtener mayores beneficios en detrimento del consumidor. El mecanismo de que se sirven para lograrlo es sencillo: comienzan por limitar la cantidad de producto disponible con lo que –por la ley de la oferta y la demanda- aumenta su precio que, además encarecen artificialmente, pues su control del citado mercado les permite fijarlos a su gusto. En la práctica, la única diferencia entre el monopolio y el cártel es que éste último reparte el beneficio entre los varios productores o empresas que lo forman.

No obstante, esta figura mercantil cuenta con defensores. Éstos alegan que flexibiliza el mercado, proporciona un reparto más equitativo de beneficios a las empresas que lo componen y, sobre todo, combate el efecto que provocan en la economía internacional ciertos aranceles sobredimensionados. El caso más famoso de cártel es, sin duda, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que, pese a sólo controlar el cuarenta por ciento de la producción de esta materia prima, domina de modo casi absoluto todo su comercio y fija a su antojo el precio.

Por tanto, donde mayor utilidad alcanza el cártel para las empresas que lo integran es en la economía internacional. Sin embargo, hoy existe prácticamente consenso en cuanto a que sus perjuicios superan ampliamente sus ventajas y están prohibidos en casi todos los países del mundo. Lo que es evidente, al margen de complejas cuestiones macroeconómicas, es que esta figura mercantil supone un perjuicio para el consumidor final, ya que siempre encarece los precios de los productos.

Fuente: El Blog Salmón.

Foto: Santa Rosa OLD SKOOL.