¿Qué es una cámara hiperbárica?

Muchas veces, los avances médicos, aunque ya existan tiempo atrás, nos son conocidos porque se aplican a algún deportista famoso para reducir la lesión que sufre. Esto sucedió con la llamada cámara hiperbárica, un instrumento que, a través de la inhalación de oxígeno puro, ayuda al tratamiento de muchas enfermedades. Aquí explicamos en qué consiste.

Los deportistas profesionales requieren de tratamientos rápidos y seguros para sus lesiones y no son pocas las técnicas de recuperación que comienzan aplicándoseles a ellos y, más tarde, pasan a ser de uso habitual. De hecho, hasta hace poco tiempo, casi nadie hablaba de medicina hiperbárica. Fueron algunos conocidos futbolistas los que, al ser tratados por ella, la popularizaron.

Sin embargo, viene aplicándose desde hace años con excelentes resultados. Llamada técnicamente Terapia de Oxigenación Hiperbárica, consiste en mantener al paciente durante cierto tiempo respirando oxígeno al cien por cien a través de presiones elevadas. Muchas enfermedades se originan porque éste no llega en cantidad suficiente a las células y, mediante la oxigenación, se consigue que penetre en la corriente sanguínea y el plasma y, a través de éstos, las abastezca abundantemente, todo ello dentro de un proceso completamente natural.

Cámara hiperbárica

La cámara hiperbárica (en la foto) resulta muy útil para tratar enfermedades.

Para realizar esta terapia se utiliza la cámara hiperbárica, que puede ser individual o colectiva. El paciente es introducido en ella por un periodo de tiempo determinado durante el cual, como decíamos, está respirando cien por cien oxígeno puro bajo una presión atmosférica incrementada (para hacernos una idea, el aire que respiramos habitualmente tan sólo contiene el veintiuno por ciento de oxígeno). Como resultado de la estancia en la cámara hiperbárica, la concentración de oxígeno disuelto en plasma aumenta más de veintidós veces.

Además, todos los fluidos corporales reciben el efecto beneficioso de este oxígeno, que incluso llega a los tejidos óseos y otras zonas inaccesibles en condiciones normales. De este modo, el tratamiento hiperbárico resulta beneficioso para un buen número de enfermedades, en especial, lógicamente, aquéllas en las que exista hipoxia, es decir, falta de oxígeno en alguna parte del cuerpo. Por ejemplo, es muy útil en casos de intoxicaciones respiratorias o embolia gaseosa (frecuente en los submarinistas cuando llegan a la superficie tras estar a sustanciales profundidades).

Pero la cámara hiperbárica resulta beneficiosa también en otros muchos casos que abarcan desde lesiones deportivas hasta el llamado “Pie diabético”, pasando por la cicatrización de heridas, la Esclerosis múltiple, el Parkinson o las quemaduras. No obstante, sólo puede utilizarse bajo prescripción médica: el especialista evaluará las posibles contraindicaciones que padezcamos y, una vez seguro de que no existe riesgo, pasaremos a manos de un experto que nos indicará las sesiones que necesitamos y la duración de cada una de ellas. Por ello, es muy importante acudir en primer lugar a nuestro médico y no fiarse de centros desconocidos.

Fuente: Revista ‘Mundo natural’.

Foto: Stevesimo.

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