¿Qué son las toxinas y cómo eliminarlas?

Todos acumulamos toxinas. Es inevitable, pues están en todas partes. Éstas son proteínas o lipopolisacáridos que se introducen en el cuerpo y lo atacan. Pero el organismo posee un sistema para neutralizarlas y eliminarlas: es la función del hígado. No obstante, si seguimos unas pautas de vida sana le ayudaremos a hacerlo.

Aunque acostumbremos a cuidarnos, todos acumulamos toxinas en nuestro organismo. Están presentes en todas partes: en el aire que respiramos, en la comida que ingerimos, en los objetos que tocamos e incluso en los medicamentos que tomamos.

Dibujo del aparato digestivo

Vista del aparato digestivo, con el hígado en color rojo

En buena lógica, cuanto más sanos sean nuestros hábitos, menos de ellas penetrarán en nuestro cuerpo, pero no por ello dejarán de hacerlo. Vivimos rodeados de contaminación, muchas veces nos vemos obligados a comer mal y rápido o a consumir medicamentos, hasta nuestro ritmo de vida nos produce estrés, que también es fuente de toxinas.

Éstas son proteínas o lipopolisacáridos que se instalan en un huésped –en este caso, nosotros- causando daños. Pero, como el cuerpo es muy sabio, posee el más sofisticado sistema de detoxificación, es decir, de eliminación de toxinas. Se trata del funcionamiento del hígado, órgano que las metaboliza para ser neutralizadas, convirtiéndolas en formas menos dañinas y solubles en agua que pasan a los riñones y se eliminan con la orina, aunque también cuando sudamos, de ahí la importancia del ejercicio físico.

No obstante, cuando el número de toxinas es muy grande, nuestro cuerpo no puede eliminarlas todas y eso favorece el envejecimiento prematuro y las enfermedades, no sólo de la piel, sino incluso de las células (las toxinas llegan al interior de éstas impidiéndoles obtener la energía necesaria para vivir, por lo que mueren prematuramente).


Cuando tenemos una sobrecarga de toxinas, nuestro cuerpo nos avisa con síntomas externos tales como cansancio, insomnio, pérdida de memoria y concentración, malas digestiones, retención de líquidos o problemas alérgicos y asmáticos.

Foto de un bodegón

La alimentación sana y equlibrada es fundamental para la eliminación de toxinas

Existen tratamientos médicos para eliminar las toxinas pero el mejor que existe es cuidar nuestro organismo. Para ello, es fundamental llevar una dieta equilibrada, con las dosis adecuadas de vitaminas, minerales y fibras y beber, como mínimo, de uno y medio a dos litros de agua a lo largo del día. Los alimentos deben ser naturales, no procesados o precocinados.

También es importante hacer ejercicio con regularidad –mucho mejor al aire libre, aunque se trate de simples paseos- e intentar controlar los niveles de estrés, dormir unas ocho horas diarias y consumir con moderación el café, el té y el alcohol. Y, por supuesto, no fumar.

De este modo, no podremos evitar que las toxinas entren en nuestro organismo pero sí contribuiremos a su mejor eliminación, de tal modo que no puedan acumularse en él causándonos perjuicio.

Fotos: Aparato digestivo: Pngbot en Wikimedia | Alimentos: Abigail en Wikipedia