Las verdades y mentiras de Amityville

Amityville es el nombre de una villa de Nueva York y el de una serie de películas y libros de terror inspirados en unos acontecimientos que conmocionó a toda una comunidad.

Sería fácil desde aquí ponerse a divagar sobre fantasmas, apariciones demoníacas y demás ‘seres’ de ultratumba. Pero si hay algo de cierto en todas las historias que existen de Amityville es que, todas ellas, tienen su origen en un atroz asesinato a manos de un joven de a penas 17 años.

Las verdades y mentiras de Amityville

La casa de Amityville continúa siendo un foco de visita para los turistas.

En el número 112 de Ocean Avenue durante la madrugada del 15 de Noviembre de 1974, toda una familia pereció a manos del hijo mayor, Ronald De Feo. Cuando este joven de 17 años fue detenido alegó como causa de éste arranque de locura ‘cambios de humos’ constantes e irascibilidad.

Lo cierto es que Ronald, con locura o sin ella, envenenó a toda su familia para luego disparles uno por uno con una escopeta del calibre 34 que, días antes, había sustraído a su abuelo. Lo hizo por la espalda excepto a su madre, Louis DeFeo, a la que dispara sobre el cráneo llevándose consigo un total de seis víctimas.

Pero lo que pudo quedarse como un negro episodio en la historia de Amityville -cuyo desenlace fue una condena de 25 años por cada asesinato para Ronald, es decir, 150 años de prisión- se acabó convirtiendo en todo un negocio para la industria literaria y cinematográfica. Aunque esta vez, y sin que sirva de precedente no lo fue por el morbo sino por los supuestos acontecimientos que se produjeron en esa misma casa tan sólo 28 días después.

La salida al mercado de esta casa se hizo bajo un precio muy inferior a su valor real, unos 80.000 dólares por un casoplón de tres plantas y seis habitaciones con tres baños, embarcadero junto al río y sótano. Comprensible si atendemos a que a nadie le gustaría vivir en una casa donde se mató a seis personas, muchas de ellas niños.

Sin embargo, la trágica historia no alejó la familia Lutz. George y Kathy se trasladaron a ésta casa el 28 de diciembre de 1974 y en apenas 16 días se vieron ‘obligados’ a abandonarla.

Por lo visto, una presencia demoniaca habitaba en ella provocando que puertas y ventanas se abrieran sin motivo aparente, que se escuchasen voces e incluso que levitaran personas, como el propio George. El mismo que relataba cómo en muchas ocasiones se veía haciendo cosas que el no quería hacer, como si un ente externo dirigiera su cuerpo. De hecho, según cuentan llegaron a hablar con un sacerdote para que bendijera la casa.

Sin embargo, lo que hace sospechar del fraude es la versión que da el propio sacerdote, quien manifestó no haber pisado nunca esa casa. El mismo sacerdote que cita la periodista Jay Anson en su obra ‘Horror en Amityville’ en 1979 y que escribió tras una visita a la familia Lutz.

Coincidencia o no son varios los argumentos que apuestan por un pacto entre el propio Ronald De Feo y la familia Lutz que se saldaría con la rebaja de la condena para el primero y una suculenta cantidad de dinero para los segundos. Argumentos fundamentados precismaente en una declaración hecha por William Weber, el abogado de Ronald, quién acusó a George Lutz de no haber cumplido con su parte del pacto.

‘Descubierto el pastel’, los Lutz desaparecieron de la escena, Ronald continuó en la cárcel, la casa pasó a ser propiedad de varias familias que aseguraron no haber notado presencias extrañas y la novela se instauró como uno de los clásicos del cine de terror.

Foto de gailf548.

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