Aprende a tomar el pulso y controlar el ritmo cardíaco

El corazón es el motor que hace funcionar nuestro cuerpo. De ahí la importancia de controlar su ritmo. Normalmente, se hace con aparatos médicos pero, a veces, no disponemos de ellos y tenemos que hacerlo por nuestros propios medios. Aquí explicamos cómo hacerlo correctamente.

 El corazón es el motor que hace funcionar nuestro cuerpo. Por ello, es esencial mantener un ritmo cardíaco adecuado con objeto de que no se fatigue y pueda enfermar. De ahí la importancia de cuidar la tensión arterial, verdadera evidencia de su correcto funcionamiento.

Lo normal es tomar la frecuencia de ésta y el pulso con aparatos técnicos. Sin embargo, en ocasiones, por no tenerlos a mano o por la urgencia de la situación, no pueden utilizarse y debemos recurrir a hacerlo con nuestras propias manos. Para ello, existen unas sencillas técnicas.

Dibujo de un corazón

Recreación artística de un corazón

Lo primero que tenemos que saber para realizar un control del pulso –es decir, de la cantidad de veces que late el corazón- es qué frecuencia se considera normal, cuál elevada y cuál baja. Estos parámetros varían en función de la edad de la persona. Lógicamente, no es lo mismo el corazón de un bebé que el de un adulto o el de un anciano.

Así, mientras en un bebé menor de un año debe oscilar entre las ciento treinta y las ciento cuarenta por minuto, en un niño de más edad debe mantenerse entre ochenta y cien. Por su parte, en adolescentes, jóvenes y adultos, el pulso normal es de entre setenta y ochenta pulsaciones y, en ancianos, en torno a sesenta, es decir, un poco menos.

En cuanto a la forma de tomar el pulso, existen dos opciones. La primera es aplicar el oído sobre el corazón de forma que escuchemos con nitidez sus latidos, mientras que la segunda consiste en aplicar los tres dedos medios sobre una vena.

En ambos casos, al mismo tiempo, controlaremos en el segundero de nuestro reloj que pasen quince segundos y las pulsaciones obtenidas las multiplicaremos por cuatro para calcular las que se dan en un minuto. Puede realizarse el control durante todo el minuto pero, al tratarse de un periodo más prolongado, resulta más fácil equivocarse.

En el caso de la segunda técnica citada, debemos precisarla un poco: se aplican los dedos índice, corazón y anular a la altura de sus yemas sobre una vena de la parte interior de la muñeca o una del cuello hasta que notemos el latido. No debemos apretar aunque sí mantener los dedos con firmeza.

Si comprobamos que el pulso es muy bajo o muy elevado, tenemos que avisar a un servicio de emergencias pues puede estar sucediendo algo en el corazón. Nunca administraremos por nuestra cuenta algo que no haya sido prescrito por un médico ya que el remedio puede hacer más daño que bien.

Fuente: Mundo Manuales.

Foto: Corazón: Ricardo Sánchez Belmont en Arte y Fotografía.