Pintura

¿Qué es y cómo se realiza un esténcil?

haciendo estencil
El esténcil, es una forma de impresión en base a formas caladas que se remonta a miles de años atrás y que aún hoy sigue vigente. Sociedades pre históricas (entre 10 mil y 25 mil años atrás) utilizaron esta técnica como forma de expresión. Luego, grandes civilizaciones como la egipcia china y griega hicieron uso de esta misma técnica y dieron fruto a sus obras de arte. Hoy en día el esténcil invade los muros, y las calles decorando de manera particular el tejido urbano. Además podemos encontrar estas formas superpuestas en productos de la industria, y el diseño artesanal. El trabajo de impresión de esta técnica radica en  el paso selectivo de tinta sobre la superficie donde es aplicada. Es decir el color quedará impuesto  generando la impresión solo a determinadas zonas. Un ejemplo concreto y
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Francisco de Goya: la evolución de un extraordinario artista

Francisco de Goya retrató a la familia de Carlos IV
En la nómina de los grandes pintores de la Historia del Arte, Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 1746-1828) ocupa un lugar predominante. Fue un artista polifacético que se interesó igualmente por el dibujo y las técnicas del grabado y que cultivó los más diversos temas: la pintura religiosa, el retrato, la sátira social y política, la crueldad de la guerra e incluso las cuestiones relacionadas con la brujería. Además, fue un hombre que vivió entre dos mundos, el del Antiguo Régimen y el posterior a la Revolución Francesa. Ello supone que sus inicios artísticos se inscriben en el Barroco tardío mientras que sus últimos cuadros fueron pintados en pleno apogeo del Romanticismo. Es, por tanto, la suya una obra riquísima en variedad y matices. Francisco de Goya retrató a la familia del Rey Carlos IV. En

El Fauvismo: rasgos y autores principales

El Fauvismo fue un movimiento efímero
Como ocurrió con otras artes, la Pintura sufrió profundas renovaciones en la segunda mitad del siglo XIX. Al Impresionismo de Edouard Manet, Degas y sus compañeros, con su aspiración por captar el momento, sucedió el Simbolismo, fantástico y onírico de Gustave Klimt. Pero esta suerte de revolución se acentuó a principios del siglo XX con la irrupción de las vanguardias. A diferencia de otras, como por ejemplo el Dadaísmo, que tuvieron su paralelo en la Literatura, el Fauvismo es un movimiento puramente pictórico. Su nombre procede de la palabra fauve -”fiera” en castellano- y se debe a la exclamación del crítico Louis Vauxcelles, que, al ver por primera vez cuadros de estos autores, los calificó con este apelativo. El Fauvismo fue un movimiento efímero. En la foto, 'Las flores amarillas', de Matisse. Fue en el Salón de

Van Gogh a través del Cine

Foto de un cuadro de Van Gogh
El excepcional pintor holandés Vincent van Gogh constituye un curioso caso dentro de la pintura contemporánea, pues, de ser cierta la leyenda en torno a su persona, jamás consiguió vender un cuadro ni adquirir la más mínima fama. En cambio, hoy se pagan cifras astronómicas por sus obras y los museos se pelean por contar con ellas en sus exposiciones. Por su ello fuera poco, tuvo una vida difícil por diversos motivos. Nacido en Groot Zunder el treinta de marzo de 1853, desde muy joven entró en contacto con la Pintura pues sus tíos poseían una galería de arte en La Haya. Precisamente en ella desempeñaría Van Gogh su primer trabajo pero, con tan sólo veintiséis años, y tras la que parece haber sido su primera crisis mental, se traslada a la región minera de

Interpretar la pintura de Rubens

Foto de una pintura de Rubens
A lo largo de la Historia, ha habido muchos grandes pintores, que han contribuido a engrandecer ese noble arte de reproducir en un lienzo hermosas escenas de la vida real o la mitología. Uno de los más extraordinarios es, probablemente, el flamenco Pedro Pablo Rubens (Siegen, hoy Alemania, 1577-1640), poseedor de un estilo muy personal en el que confluyen las tendencias de la pintura barroca y su peculiar forma de concebir el arte. El juicio de Paris, de Pedro Pablo Rubens Formado en la escuela de varios artistas flamencos menores, como Tobías Verhaecht, un paisajista, Adam van Noort y Otto van Veen, completó su aprendizaje trasladándose a Italia. Allí, concretamente en Venecia, se empapó de las obras de los grandes pintores renacentistas: Tiziano, Tintoretto o Veronés. Y también conoció de primera mano la obra de Miguel Ángel. Tras retornar a

Aprende a interpretar la pintura cubista

Foto de Las Meninas de Picasso
El Cubismo fue uno de los movimientos que se sucedieron de modo vertiginoso durante las llamadas ‘vanguardias’ de los primeros años del siglo XX. Aunque abarcaba a todas las disciplinas artísticas, fue en la pintura donde tuvo mayor importancia y, sobre todo, trascendencia, gracias a figuras como Picasso, Georges Braque o Juan Gris. Aunque los orígenes del Cubismo pictórico se sitúan en 1907, cuando el propio Picasso concluyó Las señoritas de Avignon, su punto de partida había sido fijado con anterioridad por el francés Paul Cézanne, un pintor formado en el Impresionismo que acabaría reaccionando contra él para proponer otro modo de entender la captación de la realidad. Las Meninas de Picasso. De esta forma, si éste trataba de captar la escena del natural en un momento determinado, con sus peculiaridades de luz y color, Cézanne propugnaba

Aprende a comprender la pintura impresionista

Foto de un cuadro de Monet
El Impresionismo, nacido en Francia durante la segunda mitad del siglo XIX, constituye una verdadera revolución en la pintura contemporánea. En sus filas militaron genios de la talla de Édouard Manet –considerado su precursor-, Claude Monet, Edgar Degas, Camille Pizarro o Pierre Auguste Renoir. Aunque se basaba en las corrientes realistas imperantes en la época, por vez primera defiende, no la representación de las cosas tal como las vemos, sino como se muestran al reflejarse la luz sobre ellas. Es decir, lo que reproducen no es la visión meramente exacta de personas y objetos sino el efecto que la luz les proporciona. 'Impresión, la salida del Sol', de Claude Monet De este modo, los modelos representados pierden protagonismo para cedérselo a la misma luz y, sobre todo, al color que ésta otorga a la estampa en un instante

Aprende a pintar tu propio cuadro abstracto

Foto de una obra abstracta de Kandinsky
Antes de comenzar a explicar cómo componer una pintura abstracta, es imprescindible señalar que, con este artículo, no pretendemos restarle valor a este tipo de obras. Indudablemente, es muy difícil para el artista despertar la inquietud y la sensibilidad del espectador a través de imágenes desdibujadas. Pero como no pretendemos ser Picasso ni Kandinsky sino tan sólo realizar un cuadro que resulte agradable a la vista para poner en nuestro salón, indicaremos los pasos a seguir para realizar nuestra propia pintura abstracta. Será divertido y, si nos sale mínimamente bien, tendremos un nuevo elemento decorativo. Una obra abstracta de kandinsky Lo primero que tenemos que hacer es pertrecharnos de todos los elementos necesarios: un lienzo, pinturas acrílicas de distintos colores, toallas de papel para limpiar el cuadro y varios tipos de pinceles. Entre éstos últimos, debe haber
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Los fusilamientos del tres de mayo, de Francisco de Goya

Foto de un monumento a Goya
Al igual que cada persona tiene su peculiar forma de ver y comprender el mundo, el artista, como ser humano que es por encima de su talento, también tiene su particular visión del mismo. La diferencia estriba en que éste puede plasmarlo en su creación, inmortalizando los acontecimientos que presencia con objeto de exaltarlos o denunciarlos. Monumento a Goya en Zaragoza Seguramente, uno de los genios más humanos en este sentido haya sido el pintor Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 1746-1828), uno de los mejores que ha dado España a lo largo de la historia y un hombre comprometido con su época y con sus congéneres. Y es que en las distintas etapas de la pintura goyesca se aprecia de modo claro los distintos estados de ánimo que atraviesa su autor y, muy especialmente, los
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Enigmas en torno a Las Meninas, de Velázquez

Foto de Las Meninas
Es indiscutible que el sevillano Diego Velázquez (1599-1660) es uno de los más grande pintores de todos los tiempos. Formado en el taller de Francisco de Herrera el Viejo y en Italia y posteriormente pintor real, sus pinturas son algunas de las más brillantes del periodo barroco. Las Meninas, de Velázquez Pero, como todo genio –lo mismo le sucede a Leonardo da Vinci-, sus obras presentan ciertos rasgos enigmáticos en cuanto a su intención y significado. Y, entre ellas, quizá la más problemática sea Las Meninas, que representa, en una primera contemplación, a la Infanta Margarita de Austria junto a sus damas de compañía. Pero ya la misma historia del cuadro resulta curiosa. En 1734, un incendio destruyó por completo el Alcázar de Madrid, por entonces residencia real, y la obra se salvó casi milagrosamente de las