Cómo hacer un corazón (de papel)

corazon.jpgLa Papiroflexia (del griego papyrus, planta de donde se obtenía el papel, y flexo, doblado) es el arte de conseguir figuras tanto sencillas como complejas, únicamente con una serie de dobleces en una lámina de papel. En Japón se conoce como Origami (ori, plegado, y kami, papel). Actualmente se considera al maestro japonés Akira Yoshimaza como la máxima autoridad de la Papiroflexia moderna. Pero el Origami empezó mucho antes.
En la China del siglo I dC ya se conocía el papel, elemento imprescindible para realizar figuritas, así que podemos llegar a la conclusión de que a más de uno se le ocurriría doblarlo, a pesar de que era un artículo de lujo (como ahora la leche de vaca ;) ). En el siglo VI, Japón ya sabía lo que era el kami, y los japoneses lo empezaban a introducir en algunas de sus ceremonias milenarias como un elemento importante. Desde esa época nos han llegado algunas de las formas que construimos hoy en día. Según avanzaba el tiempo, la manufactura del papel se abarató y llegó éste a toda la sociedad japonesa.

En principio era un arte que se aprendía experimentalmente, pues hasta 1797 no se conoce ningún tratado sobre el Origami. Ése año se publica Senbazuru Orikata (El plegado de las mil grullas), donde se describe la forma de cortar una gran hoja de papel de manera que obtengamos mil grullas unidas. En 1845 sale a la luz Kan no mado (la ventana en pleno invierno), la primera colección de diagramas, que contenía muchos y muy variados diseños, entre ellos algunas libélulas y cangrejos.

En España conocimos la Papiroflexia de la mano de los árabes. Tras la invasión del siglo VIII, este arte se instaló definitivamente en nuestra cultura. Don Miguel de Unamuno (1864-1936) era un gran aficionado a las figuras de papel. En otros países europeos se llegó a postular en algunas escuelas que el plegado de papel era un gran método educativo con el que los niños aprendían formas geométricas, con el escándalo que produciría en la sociedad de la época.

Hasta que en 1936, Margaret Campbell publica su libro Paper Toy Making (Fabricando juguetes de papel), que introdujo el concepto de pliegues básicos o bases, a partir de los cuales podemos confeccionar una gran cantidad de modelos, y éstos pueden modificarse tan sólo cambiando algunos de esos pliegues. Actualmente no se concede tanta importancia a los pliegues, pero fue todo un descubrimiento de la época. En 1950, Robert Harbin (de profesión mago) y Lillian Oppenheimer, comenzaron a contactar con otros aficionados de manera que los aficionados a la Papiroflexia forman actualmente una comunidad bien avenida con varias ferias anuales a lo largo y ancho del mundo.


Hoy vamos a centrarnos en confeccionar un corazón de papel. El diseño original es de Francis Ow (Singapur). El material con el que elabores tu corazón debe ser suficientemente flexible como para permitir su doblado, y suficientemente rígido como para que conserve la forma requerida. Los expertos recomiendan el típico papel de regalo, o papel charol. Para nuestro corazón de San Valentín usaremos una lámina de este último tipo de color rojo pasión. Lo importante es que sea un cuadrado, el tamaño es indiferente (de hecho, mis favoritos son los corazones en miniatura), pero para los principiantes es mejor comenzar con láminas de 20 x 20 cm, o similar. Muy grande es difícil de manejar, y muy pequeño se pliega peor. Otro consejo: cuando realices los pliegues, sé muy cuidadoso, porque es importantísimo que coincidan las partes del papel. Si no lo haces bien, te va a salir un corazón chapuza, pero no desesperes, vuelve a intentarlo y verás como te sale mucho mejor.

Las líneas discontínuas de los dibujos simbolizan los pliegues a realizar. Las flechas indican hacia dónde doblar el papel, y la flecha giratoria quiere decir que hay que darle la vuelta al papel. Os recomiendo empezar con papel “malo”, porque, aunque no es muy difícil, siempre es aconsejable hacer un par de pruebas. Lo más efectivo (emocionalmente hablando) es hacérselo a la persona en el momento, porque así verá lo hábiles que sois por amor…

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Sigue estos pasos y dobla y desdobla cada pliegue varias veces hasta comprenderlo y memorizarlo. Todo es sencillo si sabes cómo hacerlo, sólo necesitas práctica. Empecemos:

1.- Con la lámina formando un rombo, realiza un pliegue vertical y otro horizontal. Luego desdobla la hoja.
2.- Dobla dos vértices opuestos hacia el centro del papel.
3.- Gira la figura resultante 90º y dóblala por la mitad.
4.- Dobla el triángulo superior (las dos caras) hacia abajo. Marca el pliegue y desdóblalo.
5.- Lleva el vértice lateral hacia el pliegue central, como indica el dibujo. El nuevo pliegue se extiende hasta el extremo inferior del pliegue central.
6.- La figura debe quedar como indica el dibujo. Ahora da la vuelta a la figura.
7.- Dobla la mitad izquierda hacia la derecha.
8.- Dobla el vértice superior hasta el vértice inferior.
9.- Dobla los dos extremos laterales en valle, como muestra el dibujo.
10.- Termina de moldear la figura doblando los vértices superiores en valle. Gira la figura y obtendrás un fantástico corazón para regalar.