Cómo y por qué reclamar a una línea aérea

Las aerolíneas son uno de los sectores empresariales que más reclamaciones reciben a causa de la pérdida de equipajes, los retrasos, las cancelaciones o el overbooking. Pero los viajeros tenemos derecho a que nos den una reparación por ello. Aquí explicamos cómo y por qué reclamar.

Las líneas aéreas son uno de los sectores empresariales que mayor número de reclamaciones reciben. Retrasos injustificados, pérdida de equipajes, cancelaciones u overbooking son problemas diarios que sufren los pasajeros que, a veces, no reclaman por desconocer sus derechos.

Para evitarlo, explicaremos a continuación cuándo tenemos derecho a reclamar y cómo hacerlo. Primeramente y como norma general, ante una vulneración de aquéllos, lo que debe hacerse es acudir al mostrador de la compañía aérea y presentar cuanto antes una reclamación por escrito de la que tienen que darnos una copia para que podamos justificar nuestra queja.

Foto de un avión aterrizando

Avión de una aerolínea aterrizando

Probablemente, el problema más frecuente con las líneas aéreas es la pérdida del equipaje. Si esto nos ocurre, debemos dejar una denuncia por escrito, como decíamos. El plazo es de diez días en vuelos nacionales y de veintiuno en los internacionales pero lo mejor es que la presentemos cuanto antes porque, de lo contrario, la compañía puede aferrarse a cualquier cosa para no pagar.

Si nuestro equipaje no aparece o nos llega deteriorado, tenemos derecho a una indemnización económica. En los vuelos nacionales, se pueden pedir hasta trescientos euros por maleta, mientras en los internacionales podemos exigir unos veinte euros por kilogramo facturado.

También es muy frecuente que se produzcan retrasos en los vuelos. Si la salida se demora unos minutos, no hay problema pero, a veces, lo hace por horas. Cuando pasa de una hora, la línea aérea debe proporcionarnos un refrigerio una vez a bordo. Pero si es más grave, el retraso dura horas y llega la noche, podemos exigirle que nos de un alojamiento.

Peor aún es la cancelación del vuelo. En este caso, la compañía aérea tiene la obligación de recolocar a todos los pasajeros en otros aviones con el mismo destino y en las mismas condiciones.

Pero lo más lamentable es el overbooking, es decir, que la compañía aérea venda más billetes que plazas tiene el avión. Por increíble que parezca, esto está permitido en toda la Unión Europea por las autoridades.

No obstante, este hecho también es motivo de reclamación. La línea aérea tiene que recolocarnos en otro vuelo o, en su defecto, reembolsarnos el precio del billete o facilitarnos otro transporte lo más rápido posible hasta nuestro destino. Además, debe indemnizarnos con ciento cincuenta euros para vuelos de hasta tres mil quinientos kilómetros o con trescientos euros si la distancia es mayor.

En caso de que nos ocurra algo de lo enunciado en nuestras próximas vacaciones, tenemos que hacer valer nuestros derechos y no permitir que se burlen de nosotros.

Fuente: Prácticopedia.

Foto: Avión: Andrey Belenko en Flickr.

Ya hay 1 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • yimi asdruval
    08 ago 2011

    analizan algunos sientifico que la tierra antes era mas grande que la de orita sera sierto

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