Criterios para valorar la honradez de una oferta de trabajo

Hoy en día, con la generalización de internet, se ha hecho muy común encontrarnos ofertas de trabajo "mágicas", que, por poca dedicación, nos ofrecen enormes cantidades de dinero; claro que siempre debemos pagar una pequeña cantidad antes. Ésta y otras ofertas, del tipo negocio piramidal o en las que hay que llamar a lineas de pago, constituyen auténticos timos. Por ello, pretendemos con este artículo mostrar algunos trucos para reconocer esas falsas ofertas que sólo buscan sacarnos el dinero.

Es indiscutible que todos los trabajos son honrados en lo que respecta a la persona que los desempeña. Pero ¿todas las ofertas de trabajo lo son? Hoy en día, con la generalización de Internet se ha agudizado un problema que antes sólo afectaba a los anuncios por palabras de la prensa: las falsas ofertas de trabajo.

Todos hemos visto más de una vez ofertas de trabajo engañosas. Están las que ofrecen ganar enormes cantidades de dinero, pero aportando nosotros primero una pequeña cantidad; las que facilitan un teléfono de contacto que resulta ser una “línea novecientos y algo”, de las que cobran casi dos euros por llamar; los trabajos piramidales, en los que no se trata de comercializar nada, sino de involucrar a otras personas…. En fin, la lista sería enorme.

Para ayudar, en lo posible, a que no intenten timarnos, proporcionaremos aquí algunas pautas de comprobación acerca de la veracidad de la empresa que nos hace el ofrecimiento. En primer lugar, debemos recopilar información sobre la empresa, lo cual, a veces, no resulta fácil. Lo primero que podemos hacer es ir a la web de la empresa y averiguar quién es el propietario del dominio. Asímismo, en la web podemos enterarnos de la dirección de la empresa: si ésta es de fuera de nuestro país y nos ofrece trabajo en la localidad en que residimos, en principio, debemos desconfiar. Y remarcamos “desconfiar” porque no en todos los casos esto es señal de que sea un engaño. Hay trabajos que se pueden realizar a distancia sin ningún problema.

 

Otro paso saludable es comprobar, a través de los buscadores y mapas de Internet la veracidad de la dirección que la empresa facilita. Si ésta es una zona, por ejemplo, abandonada, es un timo. Igualmente debemos desconfiar si la dirección no coincide con el código postal o con la razón social de la empresa. También podemos comprobar si la dirección de la empresa se ajusta al teléfono: cuando la dirección y el teléfono pertenecen a diferentes provincias o estados, algo huele mal.

Otra posibilidad es acceder a las clasificaciones de liquidez que publican diferentes entidades y a los que se puede acceder por Internet pagando un módico precio. Pero si existe una prueba infalible es la siguiente: en la actualidad, casi todo el mundo tiene acceso a Internet y, cuando alguien se siente estafado, es muy probable que lo publique en la web (siempre es más económico que ir al juzgado). Podemos introducir en el buscador el nombre de la empresa mas la palabra “estafa” –o “queja”-: así nos aparecerán todas las opiniones disconformes con ella.

Si nada de lo anterior nos ha sido útil, sólo nos queda utilizar nuestro instinto. Si un trabajo nos parece una estafa, probablemente lo sea.

Fotos: Esquema de empresa piramidal: Fernando Estel en Wikipedia |  “Trilero” en plena faena: Liftarn en Wikipedia

Ya hay 1 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • jose luis
    28 feb 2009

    la honradez de una oferta esta determinada por la ecuacion del equilibrio contractual, en el sentido tanto el que contrata la oferta como el que la ofrece deben cumplir unos fines, es cecir la satisfaccion de ambos

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