El átomo y sus partes

El concepto de átomo es muy antiguo. Nada menos que Leucipo y Demócrito habían hablado de él en la Grecia clásica. Pero no sería hasta el siglo XX cuando su existencia fue demostrada científicamente. Ello se debe a los trabajos de Thompson, Rutherford y Bohr, entre otros. Aquí explicamos qué es un átomo y cuales sus partes.

El concepto de átomo es muy antiguo. De hecho, ya los filósofos de la Grecia clásica habían hablado de su existencia. Fueron Leucipo y Demócrito quiénes señalaron que la materia era divisible hasta un punto a partir del cual sería imposible seguir partiéndola y a ese trozo mínimo de materia lo denominaron átomo (en griego significa “sin división”).

Sin embargo, la demostración científica de esta teoría tardaría mucho tiempo aún en llegar. Se debe, ya en el siglo XX, a varios investigadores (sin menospreciar los trabajos realizados en la centuria anterior por John Dalton). Se trata de J. J. Thompson y, sobre todo, de Ernest Rutherford (Brightwater, Nueva Zelanda, 1871-1937), cuyas conclusiones establecieron el modelo atómico que hoy conocemos, especialmente en lo relativo a su núcleo, si bien, más tarde, Bohr y Schrödinger lo precisarían aún más.

Dibujo artístico de un átomo

Dibujo de un átomo reproducido artísticamente.

En consecuencia, podríamos definir el átomo como la cantidad de materia más pequeña a que puede quedar reducido un elemento químico sin perder su identidad y propiedades. Ello no significa que sea indivisible. Muy al contrario, puede separarse pero entonces ya no conserva su esencia como elemento. Lo que sí permitió la divisibilidad del átomo fue establecer las partes que lo conforman: así, consta de núcleo y corteza. El primero es su zona central y en él se hallan los protones o partículas con carga eléctrica positiva y los neutrones o partículas neutras que completan la masa total del átomo.

Todos los átomos de un elemento químico –pongamos, por ejemplo, el hidrógeno- posee en su núcleo el mismo número de protones. Ésta cantidad es la que caracteriza a cada uno de ellos al constituir su número atómico, que se representa convencionalmente con la letra Z. Por su parte, la corteza es la zona externa del átomo y en ella se encuentran los electrones, cuya carga eléctrica es negativa y que giran, situados en diferentes niveles, alrededor del núcleo.

Aunque el electrón posee una masa dos mil veces menor que la de un protón, en un átomo se encuentran el mismo número de unos que de otros y ello significa que estas unidades mínimas de materia son eléctricamente neutras. Por tanto, el citado número atómico también coincide con el de electrones que hay en un átomo. Finalmente, llamamos número másico –representado con la letra A- a la suma de protones y neutrones de un átomo y ello es importante, ya que, si bien todos los de un mismo elemento –como decíamos- tienen el mismo número atómico, pueden diferenciarse en la cantidad de neutrones. Así, llamamos isótopos a los átomos de un mismo elemento que presentan distinto número másico.

Fuente: Química Web.

Foto: Carlos Adampol.