El Mito de Démeter

Démeter, la diosa de la Cosecha era la maltratada de una serie de hermanos. Entre ellos estaban los poderosísimos Zeus, Poseidón y Hades. En este mito, su hija, Perséphone es raptada por Hades, quien la desposa. Aquí veremos la venganza de una madre dolida y además, lo que se nos da como una explicación sobre los ciclos naturales.

El mito de la resurrección vegetal es muy importante para la historia del hombre. Como siempre digo, el mito tiene un fin socializador. Las historias mitológicas tienen ciertas claves que enseñan al hombre arcaico muchas cosas que debe tener en cuenta para vivir en la tierra. Porque el hombre hay algo que siempre va a querer, la respuesta a la pregunta más antigua y difícil de todos los tiempos: ¿por qué?

El hombre necesita respuestas, necesita entender qué mueve al mundo, para vivir en él. El hombre se maravilla con la naturaleza y busca explicaciones a sus fenómenos. En la mitología están todos los factores que harán al hombre capaz de vivir más contento, creyendo saber algo más. Cuando hablo, en este caso, de la mitología, hablo de las religiones en general. Hay que pensar que las religiones modernas no son otra cosa que la repetición de historias paganas, reescritas para hacerlas más actuales.

La Resurrección vegetal es el punto máximo para estos temas. Ya que es utilizado para aprender a vivir en el mundo haciendo todo: agricultura y comercio, las bases de la economía. Además las historias míticas que relacionan el ciclo de la vida con la resurrección son muy importantes para las religiones modernas, en especial la cristiana.

Pero el caso más importante, dentro de la mitología griega es el mito de Démeter y Perséphone (cuyo nombre significa La que dice el horror). En este mito se le enseña al hombre arcaico el conocimiento sobre la agricultura; se trata el tema de la inmortalidad, que para la mitología siempre fue el premio más grande; y se da una explicación al ciclo de la vida en general.

Démeter era la diosa de la cosecha, la diosa de la espiga madura del trigo. Era hija de Chronos y de Rea, al igual que Zeus, Poseidón y Hades. Su hermano, Zeus, el dios que, tras el asesinato del padre, se convirtió en el ser más poderoso del universo, tomando el puesto de rey de los dioses, la pretendía, a pesar de la relación filial.


Al ser rechazado por la diosa, Zeus acudió a uno de sus viejos trucos de conquista: se metamorfoseó en un enorme y bello toro blanco. El toro es, para la mitología griega, el símbolo viril de la ley masculina. Está directamente relacionado con la muerte del padre, porque todo toro termina muerto de forma ritual. Convertido en el semental rumiante, Zeus violó a Démeter, dejándola embarazada con su simiente. De esta unión nació Koré, la niña más inocente.

Esta historia también se repite con su otro hermano, Poseidón, el rey de los mares y los océanos. Démeter, para eludirlo se convirtió en una yegua y se puso a pastar en los pastizales de un rey, cerca de las caballerizas. Pero un majestuoso caballo entró de improviso y la sedujo. Así Poseidón logró poseerla, de esa unión nacieron los caballos más famosos y rápidos, los que tiraron del carro que llevaba al dios tracio Ares, el dios de la guerra y el sinsentido.

Koré, junto con otras doncellas vírgenes camina entre lirios y narcisos en un bello jardín. Mientras la niña observaba los narcisos, Hades, el dios de los infiernos, llegó allí y la raptó violentamente. En ese momento la inocente niña conoció el dolor y el horror, dejó de ser Koré, era Perséphone, la que dice el horror.

El dolor de su pérdida endureció el corazón de Démeter, se convirtió en una terrible castigadora. Ericsistión era un leñador, fue encontrado por Démeter cometiendo un crimen: talaba árboles para la venta n un bosque sagrado dedicado a la diosa. El terrible castigo consistía en no poder saciar el apetito, a tal punto que Ericsistión se termina devorando a sí mismo. Démeter le quita el alimento, el efecto del don de la diosa.

Ya no soportando su dolor, vaga por el mundo convertida en una anciana con un bastón. Hécate, apiadándose de ella le dice que Helios, el dios sol, debe saber como encontrar a Perséphone, ya que el sol lo ilumina todo.

En la ciudad de Eulesis, mientras buscaba a Helios, Démeter es encontrada junto a un pozo seco por unas niñas, las hijas del rey. Logran hacerla sonreír, y le devuelven la felicidad y la fe al rostro. Démeter se convierte en nodriza del hijo del rey. Allí se enamoró de Yasión y engendraron a Pluto, el dios de la riqueza. En Eulesis, hoy en día hay templos subterráneos muy raros donde se encuentran pruebas de un antiquísimo culto misterioso dedicado a la diosa.

En un momento se encuentra con Eumolpo, quien le dice que él vio a Hades raptar a su hija, la diosa como agradecimiento le da la custodia de la inmortalidad. También Triptoloméo la reconoce como la diosa y le confía el secreto que él sabía: que Perséphone se encontraba en los infiernos de Hades. La diosa, le concede, entonces, los conocimientos para hacer crecer la espiga, los conocimientos de la agricultura.

Finalmente, conociendo el lugar donde se encontraba su hija, la diosa de la cosecha enfrentó a sus tres hermanos, los dioses más poderosos del Olimpo, con el apoyo de Hermes, el dios mensajero, que la llevó hasta ellos. Enfrentó a Zeus y lo amenazó con algo que ninguno de los tres habían previsto. La diosa dijo entonces que si no se le devolvía a su hija, secaría la tierra. Privaría al mundo de la fertilidad del suelo.

Hades, temiendo perder a su amada, pero temiendo la repercusión de la amenaza de su hermana, realizó un acto muy vil: le dio a Perséphone de comer unos granos de granada. Lo que ella no sabía era que era ley en el mundo de los muertos que nadie que hubiera comido de los frutos que allí crecían volvería a salir al mundo exterior.

Zeus, atemorizado por el poder que su hermana demostraba, vengándose de tantas maldades que el trío le había causado, obliga a Hades a negociar. La negociación termina en que Perséphone vivirá durante 6 meses con su marido en el infierno, y 6 meses en los maizales con su madre. Así, durante medio año la tierra fértil da frutos y granos, y durante otros 6, el suelo está inútil para el hombre.

Como ven, en este mito no solo se explica cómo se debe cultivar la tierra sino que se da una explicación al ciclo de la vida y a la primavera y el invierno. Además de ser una historia de una belleza excepcional.