El mundo Precolombino: la cultura Inca

Entre las culturas Precolombinas encontramos la civilización Inca, una de las más poderosas y grandes de América, además de ser una de las tres más evolucionadas de las culturas existentes antes de la llegada de los conquistadores. Aquí mencionaremos algunos aspectos de la misma, principalmente para comprender un poco más una de las culturas más importantes del mundo.

Antes del descubrimiento de América en mano de los españoles, en dichas tierras habitaban diversos pueblos indígenas, los cuales poseían grandes diferencias, podríamos decir, de evolución. Muchos de ellos eran pueblos recolectores o desarrollaban la agricultura, y otros y habían formado sociedades urbanas, como por ejemplo los Mayas, los Aztecas y sobre la cordillera de los Andes, los Incas.

Este día nos referiremos a éste último pueblo, quienes fueron el Imperio sudamericano más grande de la época y cuyo desarrollo era mucho mayor al del resto de los pueblos del continente. Originarios de la región de Cuzco, lentamente y ya sobre el siglo XIV comenzaron a expandirse hasta abarcar todo el territorio conocido hasta el momento, abarcando Perú, parte de Bolivia, parte de Chile, parte de Argentina y Ecuador.

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Machu Picchu. Foto: Taringa

Pueblo conquistador, los pueblos sometidos a su influencia no eran Incas como suele creerse, ya que pese a depender política y económicamente a los Incas, seguían manteniendo sus costumbres y su propia cultura. Lo que sí adoptaron fue el idioma, el Quechua, hablado en casi todas las regiones incaicas.

Las construcciones complejas realizadas por esta civilización, así como la fuerte jerarquización de su sociedad, provocó que fuesen denominados como una sociedad evolucionada. El grupo privilegiado estaba constituido por los sacerdotes y los guerreros, quedando subordinados a ellos los campesinos y otros trabajadores, quienes debían realizar grandes aportes o tributos tanto en productos como en trabajo.



En cuanto a la religión, podemos decir que se basaba en una teocracia, creían en muchos Dioses siendo el principal Inti, el Sol. El emperador era considerado descendiente de éste, y por ende lo trataban como una divinidad. Toda la organización política estaba regida en primer término por la religión, ésta era la base de la sociedad.

La práctica de la misma consistía en sacrificios y ofrenda a los Dioses en los Templos destinados a tal fin, como por ejemplo el Templo del Sol, en Cuzco, el más importante de todos ellos. Además se consultaban oráculos y se realizaban confesiones públicas. A raíz de los templos es que conocemos más en profundidad la arquitectura inca.

La misma deslumbra por sí misma, cuando apreciamos las enormes construcciones con finos trabajos en la piedra. Se establecían en forma de ciudades, tal y cuales las podemos apreciar hoy en día en cualquier lugar del mundo. Se trazaban líneas de avenidas principales, las cuales convergían en una gran plaza, donde se encontraban los templos.

Dos fueron las ciudades más importantes de esta civilización, Cuzco y Machu Picchu. La primera, Cuzco, se traduce como “ombligo del mundo“, y era su ciudad capital. Esta ciudad se sitúa en un valle a 3.400 metros de altura y se atribuye su fundación a Manco Capac, el primer Inca y considerado un Dios por esta civilización.

En Cuzco estaban instalados los depósitos de granos (grandes almacenes) entre otros, además de haber sido construido allí un monumental sistema de riego, demostrando una obra de ingeniería aún incomprendida para muchos, por la época en la cual fue diseñada y por la alta calidad de la misma.

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Puchacuti. Foto: blyandwaterandair

Por otro lado encontramos Machu Picchu, la más célebre y conocidas de sus ciudades, la cual atrae millones de turistas al año. Asombra al mundo por la adaptación en su construcción siguiendo los relieves naturales. La misma fue construida en forma de escalinatas en la montaña, demostrando así que realmente poseían muchos conocimientos de ingeniería principalmente para la agricultura, con el cultivo en terrazas.

Además de ello, los incas criaban llamas y alpacas, de las cuales obtenían lana y carne, además de ser útiles como animales de trabajo, principalmente para carga de productos que trasportaban a otros lados, por el denominado Camino del Inca, que unía las ciudades más importantes del imperio, entre ellas las mencionadas anteriormente.

La agricultura era la base de la economía de todo el imperio, siendo los principales cultivos el maíz y la papa. Los cultivos producían mucha abundancia de productos, principalmente gracias a los métodos de producción empleados, como diversos fertilizantes naturales y sistemas de riego

Una característica de la agricultura, es la división que poseían en la tierra. La misma se dividía en tres porciones, una las comunitarias, que era utilizada para los campesinos y sus familias. Luego la del Inca, pertenecientes a toda la nobleza del Imperio y la tercera la del Sol, donde se producía para las ofrendas de los dioses.

Tanto la división social, como las divisiones de la tierra y su religión, son llamativas por un simple motivo, son muy similares al estilo de sociedad de las civilizaciones orientales, más precisamente, a la Mesopotamia, que empleaba el mismo sistema de organización social, política y económica.

Sobre la cultura en general, podemos decir que casi todo o que se conoce de los Incas proviene del relato oral entre sus descendientes, ya que, a diferencia de Mayas y Aztecas, no poseían o desarrollaron escritura. Son innumerables los objetos que se han encontrado de este imperio, además de las impresionantes construcciones que podemos encontrar sobre Perú mayoritariamente.

El esplendor de esta civilización culminó abruptamente con la llegada de los conquistadores españoles, comandados por Francisco Pizarro, cuando en 1532 llegó a la región de Cajamarca. En ese momento, el Inca era Atahualpa y el pueblo se encontraba dividido, tanto a su favor, como a favor de su hermano Huáscar, del otro bando y con grandes intereses de conquistar el poder.

Pizarro aprovechó esta oportunidad y engañó a Atahualpa, tomándolo cautivo y luego asesinándolo. Una vez para él el imperio, fundó la ciudad de Lima, cerca de la costa para facilitar la comunicación con España y para no quedarse en un lugar tan cercado como era Cuzco. Igualmente, Pizarro encontró la muerte a manos de indígenas ayudados por los españoles bajo el mando de Almagro, quien quería eliminar al anterior para quedarse con el Perú.

Con la llegada de los españoles se puso fin a una de las civilizaciones más importantes de América, donde aún hoy encontramos cientos de misterios por resolver, como los impresionantes adelantos tecnológicos que poseían muchos de ellos, y al perfección de sus datos, aunque eso se ve más que nada en los mayas, y ya tendremos oportunidad de hablar de ellos.