Enfermedades hereditarias

Muchas veces hemos sentido hablar de las enfermedades hereditarias, pero pocas veces sabemos cuales son las mismas, o las más comunes. Aquí les mencionaremos algunas de ellas y sus manifestaciones más frecuentes. Desde los huesos hasta la sangre, las enfermedades de este estilo nos acompañarán y lo más recomdable, es realizarnos estudios médicos frecuentes.

En el complejo mundo de las enfermedades, encontramos las hereditarias, que son aquel conjunto de enfermedades genéticas cuya característica principal es su supervivencia de generación en generación, transmitiéndose de padres a hijos y así sucesivamente.

Existe una cierta confusión sobre la definición de estas enfermedades hereditarias y suelen confundirse con las congénitas o con las genéticas. Las enfermedades congénitas son aquellas que se adquieren en el nacimiento, por lo general producidas durante la gestación o bien en el mismo parto. Por su parte, las enfermedades genéticas son aquellas que se producen por alteraciones en el ADN pero no necesariamente son heredadas, como pueden ser ciertos tipos de cáncer.

hereditarias.jpg

Las enfermedades hereditarias se forman en la cadena genética de las personas antes de nacer. Foto: carlosvirtual

Para introducirnos en el mundo de las enfermedades hereditarias, debemos conocer cómo funciona la cadena genética que transmitimos a nuestros hijos. Sabido es que el ser humano está conformado por trillones de células, y que al mismo tiempo, cada una de ellas posee 46 cromosomas, que es donde se aloja el material genético. De ese total de cromosomas, 44 son las que rigen el organismo, conocidas como autosomas y los dos restantes son los cromosomas sexuales.

Las mismas se constituyen en la fecundación, cuando 23 cromosomas son aportados por el espermatozoide y 23 por el óvulo, formándose con una molécula de ADN y miles de genes, donde se encuentran los “datos” de nuestros padres. Mediante la unión de los gametos, que son quienes en definitiva comenzarán a formar al nuevo ser, se van combinando las diferentes informaciones genéticas de los progenitores, entrelazando la información genética que cada uno posee.



Así se da paso a la formación del nuevo ser, que poseerá ciertas características de los padres y al mismo tiempo, las suyas propias, lo que resultará en un ser teóricamente mejorado a sus predecesores. De estos genes que se transmiten por los padres, es donde puede infiltrarse información sobre una enfermedad de los progenitores, como puede ser el asma, uno de los casos más comunes.

Una de las enfermedades más comunes de heredar es la Diabetes, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones o tipos de ella. La Diabetes es un trastorno caracterizado por excreción exagerada y una sed muy intensa. Es más conocida la Diabetes verdadera, caracterizada por la falta de secreción de insulina.

La Hemofilia es otra de las enfermedades hereditarias reconocidas por todos y se debe a la deficiencia en alguno de los factores necesarios para la correcta coagulación de la sangre, lo que genera pérdidas de sangre superiores a las normales en, por ejemplo, hematomas y en procedimientos dentales. Los tipos de hemofilia comunes son la A y la B. Los casos de hemorragias internas son muy poco frecuentes.

El Síndrome de Papillon Lefevre es una enfermedad hereditaria considerada de las más raras. Se estima que la padecen 3 personas por un millón de habitantes y se caracteriza por la hiperqueratosis (engrosamiento de la capa externa de la piel compuesta por queratina), manifestándose principalmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies y se acompaña de diversas enfermedades en las encías y exagerada cantidad de caries.

La Anemia Falciforme es otra enfermedad hereditaria muy común, que afecta directamente la hemoglobina, la proteína que forma se encuentra en los glóbulos rojos y su función principal es la de trasportar el oxígeno en ellos. Se origina cuando se sustituye uno de los aminoácidos que la conforman, provocando que se deforme la hemoglobina a causa de una baja tensión en el oxígeno, dificultando la circulación de la sangre. Se manifiesta principalmente mediante dolor en las extremidades, debido a la obstrucción de los vasos sanguíneos.

adn.jpg

Cadena de ADN. Foto: atinaargentina

Las enfermedades óseas también son muy frecuentes, entre ellas la Otosclerosis, una enfermedad metabólica ósea de la cápsula ótica y la cadena oscicular que provoca fijación en los huesos de esa zona. Esto provoca la Hipoacusia, pérdida de la capacidad auditiva.

Otras enfermedades hereditarias son las cardiovasculares. Éstas se manifiestan a cualquier edad y todos poseeos probabilidad de contraerlas. A modo de ejemplo, si en una familia varios integrantes han sufrido infartos, es muy alta la probabilidad que a nosotros nos suceda lo mismo. Esto se puede diagnosticar a tiempo, por lo que es recomendable consultar con un cardiólogo para realizar los estudios pertinentes. Asimismo, podríamos tomar en cuenta varios factores que pueden ayudarnos a combatirlos, como puede ser el no fumar o consumir pocas grasas, que sabido es obstruyen nuestras arterias.

Otra de las enfermedades comunes son las respiratorias, como puede ser el asma. Esto también puede ser diagnosticado mediante estudios, donde nos darán como resultado las probabilidades que tenemos de contraer este estilo de enfermedades, y como intentar combatirlas.

En realidad son cientos de enfermedades las que se transmiten vía hereditaria, pero aquí solo mencionamos algunas. Existen ciertas frecuentes y muchas otras que no lo son tanto o incluso son derivadas de otras conocidas, como puede ser el caso de la Diabetes, que posee varias manifestaciones diferentes. Lo mismo pasa con las enfermedades sanguíneas u óseas, por citar ejemplos.

Este tipo de enfermedades son imposible de evitarlas (al menos por el momento) dado que se encuentran alojadas en nuestros genes, pero ya sin duda, existen medios para combatirlas e incluso prevenirlas cuando sabemos que es factible que contraigamos alguna de ellas. Eso se puede lograr con asiduos estudios clínicos y médicos, y por ello es muy conveniente realizarnos chequeos médicos, al menos, una vez por año.