Enseña trucos a tu perro

Enseñarle trucos a tu perro puede resultar ser uno de los mejores métodos para estrechar los lazos entre ambos y al mismo tiempo una alternativa muy favorable para el can desde el punto de vista de la salud del animal. Sin dudas, algo que debemos aprovechar al máximo con él y sobre todo, con mucha paciencia.

Cuando llega una mascota a nuestra vida, muchas veces nos alegramos por la compañía que nos dará todos esos ratos que nos encontramos solos, además de un nuevo amigo para divertirnos, jugar y sobre todo, aprender de él y con él. El más común de todos ellos, es el perro, el fiel amigo del ser humano.

Pero muy pocas veces comprendemos que se trata de un ser vivo que requiere ciertos cuidados y sobre todo, también debe recibir educación, pero no a los golpes como muchos suelen hacer. Debemos tener paciencia y comprender, que también lleva su período de adaptación a los cambios, y más cuando intentamos enseñarle algo nuevo.

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Foto: fotosmix

¿O es que acaso pateamos a nuestros hijos, hermanos, sobrinos, etc., por el mero hecho de que se ha orinado encima? No lo creo. Pues bien, el perro también debe aprender donde debe orinar, cuando debe comer y demás cosas típicas que todos les enseñamos a nuestros canes.

Debemos comenzar por entender que golpeándolo no le estamos enseñando, sino asustándole, y no comprenderá que es lo que deseamos realmente. Para enseñarle nuevos trucos, debemos buscar la manera que el actúe como nosotros realmente lo deseamos, ya que por sí solo no comprende qué es lo que queremos.



Así por ejemplo, podemos enseñarle a “hacerse el muerto”. Debemos buscar la manera de lograr que el perro se recueste, para ello es buena idea utilizar alguna especie de señuelo bajo su hocico, y mientras desciende puede repetirle la palabra “abajo“. De esta manera el perro comprenderá que cuando el dueño le diga abajo, él debe recostarse. Procuremos no tomarlo en nuestros brazos y acostarlo nosotros, ya que el can simplemente pensará que estás jugando con él y no asociará la idea principal.

Una vez en el suelo recostado, podemos mover el mismo señuelo en forma de círculos sobre su hocico, obligándolo a girar la cabeza, y con ella, el resto del cuerpo irá solo. Mientras realizan esta acción, pueden decirle “gira“. Una vez que comprenda lo que queremos cuando repetimos esa palabra, puede comenzar a utilizarse sin el señuelo. Pero es importante repetirla hasta que el perro aprenda lo que es “girar“.

Una vez culminada esa etapa, procederemos a señalar al perro cuando esté acostado y al revés, diciéndole “muerto“. Paulatinamente le iremos retirando el bocadillo de señuelo, para que el perro comience a comprender que cuando lo señalamos y decimos muerto, él debe recostarse y quedar “patas arriba“. No es muy complicado pero requiere bastante paciencia para que el perro pueda comprender lo que deseamos que él haga.

Otro de los trucos que más nos fascinan, es el de lograr que nuestra mascota sea capaz de “tocar” un determinado objeto, como puede ser un interruptor de luz eléctrica. Para eso sólo hace falta una tapa transparente y algo de voluntad. La tapa transparente es para que el perro no note mucho la diferencia cuando el objeto no esté, recordemos que no ven como nosotros, por lo que os será más fácil enseñar esto con algo así.

Él notará el relieve, pero una vez aprendido el truco, sabrá qué es lo que debe presionar. Por ejemplo, colocamos ese objeto transparente en el suelo y cuando lo toque, le mencionamos esa palabra. Paulatinamente, lo vamos alejando y ordenando al perro, bajo la palabra (por ejemplo “toque”, ustedes escogerán) esperamos que se dirija hacia él para apoyar su pata en el mismo.

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Truco de perro en dos patas. Foto: duendemad

Una vez asimilado esto, colocamos el objeto delante de, por ejemplo, el interruptor de luz, y le damos la misma orden, el perro seguirá el objeto y lo tocará. Esto lo debemos repetir infinidad de veces, hasta que asuma que es allí donde se encontrará el objeto. Una vez conseguido ese objetivo, podremos decirle a nuestro can “toque“, y se dirigirá directamente al interruptor de la luz a apoyar su pata, y así conseguiremos que encienda o apague la luz.

Recordemos que el primero de estos pasos, cuando el objeto está en el suelo, no debe ser muy extenso, si no el can pensará que allí lo debe realizar y nos perderemos el objetivo real.

Otro de los trucos más comunes y al mismo tiempo divertido, es lograr que el perro se pose en dos patas y/o salte. Para ello no necesitamos más que conseguir que el can logre perseguir un señuelo, por ejemplo, un trozo de carne o un juguete. Para ello le colocaremos una mano debajo del hocico y la otra, al que posee el señuelo, sobre el mismo.

Lentamente iremos subiendo la mano del señuelo y en vez de decirle “toma” le diremos “arriba“. Si el objeto o alimento no están muy altos, el can no saltará demasiado, por lo que podremos guiarlo hasta que logre obtener equilibrio en sus dos patas traseras.

De lo contrario, podemos alejar el objeto de su alcance para que deba saltar para cogerlo, de ese modo le diremos “salta“, repetidas veces, así el perro asumirá que es lo que debe hacer cuando la voz de mando le expresa esa palabra.

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Foto: grananimal

Los trucos para un perro son cientos y todos requieren cierto tiempo para poder ser bien entendidos por el can. No debemos ofuscarnos con él y sobre todo debemos tener paciencia para que los pueda realizar a la perfección.

Enseñar trucos puede ser una tarea ardua, pero es de lo más divertido que podrán hacer con su mascota, teniendo un momento íntimo entre el dueño y el can, y sobre todo con muchos juegos alrededor, ya que el animal se lo tomará como tal en ese momento. Esto favorece muchísimo no sólo la salud del perro, si no que también ayuda en la confianza de uno con el otro y sobre todo en el respeto.

Pero recuerden algo muy importante, el perro no es un objeto ni un juguete, ni tiene los mismos códigos de razonamiento que nosotros, por lo que no lo maltraten en el momento de enseñarle algo nuevo, aunque le cueste mucho aprenderlo y se nos acabe la paciencia, quizás, no nos estemos haciendo comprender correctamente.