Escribir una carta para San Valentín

Como todos los años, de la mano del mes de febrero nos acercamos a San Valentín. Aunque muchos digan que se trata de una fecha inventada por El Corte Inglés, estamos seguros de que más de uno de los que leen este blog se puede mosquear si no recibe un pequeño detalle como recuerdo de la fecha. Un catorce de febrero fue cuando al obispo Valentín le condenaron a la muerte por casar en secreto a muchas parejas y un catorce de febrero, tras comenzar una bonita historia de amistad con una muchacha, fue cuando él le envió una bonita carta de amor antes de morir decapitado. Por otra parte, cada vez se da menos eso de escribir una carta de amor. ¿Qué mejor ocasión que esta para soltaros un pequeño “tutorial” sobre cómo escribir una carta de amor? Por cierto, que no me vale con que mandéis un SMS.

Seguro que muchos de vosotros nunca ha escrito en papel de pergamino, utilizando pluma y, aunque parezca y pueda ser una cursilería ha firmado con un auténtico beso de amor su carta. La era de Internet ha traído multitud de cosas buenas, pero se ha perdido en parte el encanto de esas cartas preñadas de amor henchido ; ahora basta con chatear o utilizar el messenger como gorma de comunicación.

carta-de-amor.jpgBueno, pues aquí os contamos cómo escribir una carta de amor y sorprender a vuestra enamorada. Lo primero es que tendréis que comprar un papel bonito, que tenga algún dibujo que pueda gustar a vuestra pareja. De la misma forma, utilizad una pluma para escribir o un bolígrafo de esos chulos que parece que tiran la tinta encima del papel… En ningún caso vale hacer el cutre y escribir la carta de amor en un folio de los que tienen el membrete de la empresa en que trabajamos y con el típico boli Bic de color azul. De todas maneras, si te ves obligado a utilizar un bolígrafo elige un color elegante. Vamos a ver, no se trata de que cuando lo llegue la carta un cuarteto de cuerda suene a la vez que le entregan un ramo de rosas, vale con que la chica o el chico al que enviamos la carta queden sorprendidos por el detalle.

Todas las cartas empiezan con un saludo. En este caso no valen las fórmulas típicas de “estimado señor”, “a quien corresponda” ni ninguna de esas fórmulas tan utilizadas en el trabajo. Tenemos que adquirir un tono íntimo; intenta hacer algo parecido a “querida…” o “amada…”, y asegúrate de que el nombre que pones a continuación es el correcto de la persona que te interesa. Es un detalle importante que debes tener en cuenta a la hora de componer el escrito. De lo contrario, es posible que la persona a la que quieres sorprender acabe sorprendida pero en otro sentido mucho menos interesante para nuestros fines de conquista.

Una vez hecho esto empezamos con el texto. Piensa que no se trata de un testamento, sino de una carta de amor. Debes volcar tus sentimientos por esa persona en el papel. Una carta de amor no es un resumen del colegio, ni un artículo científico de la universidad, ni una exposición. Vale con que cuentes un poco qué es lo que te gusta de esa persona que te ha enamorado de ella. Como regla general es bueno que enfatices las virtudes de la persona que tanto te gusta y las pongas por escrito en el papel; eso sí, trata de adornarlo un poco porque de lo contrario parecerá la lista de la compra. En ningún caso te vayas por las ramas, no hagas la carta corriendo y de mala manera, estas cosas llevan su tiempo. Y en ningún caso escribas la carta en el trabajo, en la universidad o en el instituto. Si no te sale nada que merezca la pena, retoma la carta cuando te sientas inspirado. Todavía tenemos tiempo hasta el catorce de febrero.

Bueno, si has llegado hasta aquí te podemos decir que tienes lo más complicado, sólo queda cerrar la carta con una despedida amorosa. No vale “estamos en contacto”, “saludos”, “quedo a la espera de tus noticias” ni cosas por el estilo. Algo así como “amor de mi vida, en mi sangre estás ahora, nadie usurpará ese sitio, quiero que seas feliz, muy feliz” que he copiado de esta página web puede resultar lo suficientemente interesante a nuestro amado.

Por último, nunca queda mal añadir alguna poesía de amor a la carta. Y aunque seguro que ya estás pensando que a ti no se te da bien eso de componer un verso detrás de otro, siempre puedes inspirarte en algún sitio de poesías como éste. No olvides poner en el papel un poquito de tu perfume personal, de esta manera conseguirás que la persona asocie la carta y la sorpresa a tu olor habitual.

Foto: Radiocaribe