Los productos biodegradables

Los productos biodegradables se están creando para así poder evitar un grado de contaminación al medio ambiente cada vez mayor. Aquí veremos algunos ejemplos de productos contaminantes y las posibles opciones que tenemos para colaborar con nuestro planeta.

Antes de mencionar los productos biodegradables, debemos conocer un poco más en profundidad qué es la biodegradabilidad. Como todos sabemos, cada una de las cosas existentes posee una cierta duración de tiempo, la cual puede ser de mayor o menor cantidad de años, dependiendo de los productos que contenga ese elemento.

Cuando nombramos biodegradación, nos referimos a los elementos que son deshechos por organismos vivos. Lógicamente, de este trabajo se encargan las bacterias, las cuales descomponen esos productos, haciéndolos desaparecer rápidamente. La biodegradabilidad por su parte, es la facultad que poseen de desintegrarse gracias a la acción de la naturaleza, a la tierra, sin causar daños al medio ambiente.

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Foto: unasealcambio

Entre los elementos biodegradables, encontramos que cada producto contiene varios elementos biodegradables, principalmente las sustancias químicas, que sirven de alimentos para los microorganismos, donde realizan diferentes procesos y crean otros materiales orgánicos como los aminoácidos. Para su desintegración emplean dos métodos, el aeróbico, que lo degradan mediante el oxígeno, es decir, al aire libre; o si no de manera anaeróbica, que se da sin el oxígeno, con el producto semi enterrado.

Sin embargo, la biodegradabilidad depende mucho de los materiales químicos y físicos que compongan el elemento, y existen muchos que no pueden degradarse de manera natural. Un claro ejemplo de ello es el vidrio. Es muy común escucharse que los productos que demoran un largo período de tiempo en degradarse no lo son, como por ejemplo el plástico, que puede llegar a degradarse en un período de 450 años (ejemplo de las anillas de plástico que envuelven los packs de latas de aluminio).



Luego tenemos los desperdicios de alimentos, como por ejemplo una cáscara de banana, que dada su composición química, los microorganismos la asimilan rápidamente, desintegrándola en un tiempo que varía entre los 2 y 10 días.

Es muy común que nosotros desechemos diferentes elementos al suelo, sin tener la conciencia suficiente del daño que le hacemos al medio ambiente. Un ejemplo muy claro son los filtros de los cigarrillos, cuando los desechamos en cualquier sitio, y es una costumbre común en todas partes del mundo. Pues bien, un filtro tarda entre 1 y 12 años en degradarse, dados sus componentes.

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Paisaje cotidiano, los filtros en los parques. Foto: blogverde

Casi todos los elementos que utilizamos a diario, son biodegradables, el problema, es el tiempo que demora en ocurrir ese hecho. Un producto que empleamos en nuestro día a día es el papel y el mismo tarda entre 2 a 5 meses en degradarse. El daño que causa es enorme, y no tenemos en cuenta jamás, de donde proviene el mismo, que sale del proceso de celulosa tomada de los árboles.

El principal problema de su creación es la cantidad de árboles que se talan para ello, y nosotros deberíamos ser más conscientes en su empleo. El papel se recicla, y el célebre papel higiénico es una muestra de ello, ya que muchos utilizan papel reciclado para su elaboración. Podríamos evitar mucha contaminación si comenzamos a “reciclar” nosotros mismos este elemento, y un paso muy sencillo para eso es utilizar ambos lados del papel, algo que casi nunca hacemos.

Otro de los elementos biodegradables es el cartón, y es uno de los más utilizados, principalmente el tetra pack (de las cajas de leche), el cual tarda 5 años en degradarse. El nylon también es muy utilizado y la duración de degradación es de 30 a 40 años, siendo también muy nocivo para el medio ambiente.

Existe una gran campaña en la actualidad que intenta disminuir la cantidad de elementos nocivos para el medio ambiente, y para ello se intenta que sean lo más biodegradables posible. Este es el caso de los detergentes, ya que sus componentes también contaminan el ambiente, aunque eso se encuentra fuera del tema actual.

Debemos preocuparnos de utilizar al máximo productos que sean reciclables, aunque hoy en día casi todos lo son. Sin embargo debemos evitar a como de lugar, quemar muchos productos, por ejemplo el nylon y el plástico en general, ya que cada vez que lo haceos contaminamos miles de litros de oxígeno a causa del CO2, o bióxido de carbono, además de otros componentes de los elementos.

Retomando el tema del vidrio, muy pocos saben que puede ser reciclado (fundirse) hasta 50 veces antes de perder definitivamente sus propiedades. Algo similar sucede con las latas, que pueden ser fundidas varias veces antes de quedar totalmente inútiles.

Debemos replantearnos seriamente este tema, ya que es una cadena que causan miles de problemas. Sin daros cuenta decimos “un papel no es nada“, pero ¿cuántos papeles son desperdiciados a diario a nivel mundial? Cada tonelada de papel reciclado evita la tala de 14 árboles, el uso de 50.000 litros de agua y cerca de 300 litros de petróleo.

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Las pilas, un gran contaminante. Foto: prevenciónhumana

Un producto muy delicado y muchas veces encontramos arrojados en las calles, son las pilas y baterías. ¿Sabían que una simple pila puede contaminar hasta 1000 litros de agua? Y una batería contamina absolutamente el medio ambiente, dados sus peligrosos componentes, tales como ácido sulfúrico y plomo.

Al igual que cuando tiramos los filtros de cigarrillo en parques o playas, los cuales permanecerán allí por varios años, mientras causa mucho daño al medio ambiente. Sin dudas, un tema a tener muy en cuenta al futuro, ya que no nos olvidemos de una pequeña cosa…todos vivimos en este planeta y nuestra vida depende de la naturaleza.