Testosterona en la mujer

La testosterona es una hormona esteroide del grupo de los andrógenos que se halla íntimamente relacionada con el desarrollo físico y sexual del hombre. Pero, contra lo que suele pensarse, también está presente en la mujer, aunque en cantidades mucho menores. Aquí repasamos los beneficios y contraindicaciones que ello puede tener.

Se denomina testosterona a una hormona esteroide presente en los mamíferos, los reptiles, las aves y otros vertebrados que se sintetiza a partir del colesterol. Pertenece al grupo de los andrógenos, es decir, aquellas hormonas que estimulan el desarrollo de los caracteres sexuales masculinos primarios, tales como los órganos reproductivos, pero también de los secundarios como la masa muscular y ósea o el vello corporal.

Ello hace que, habitualmente, suela considerársela una hormona exclusivamente masculina. Sin embargo, no es así: también la mujer producen testosterona. Bien es cierto que en menores cantidades –se estima que un hombre adulto genera diez veces más que una mujer- pero igualmente imprescindible. La respuesta se halla en el efecto anabólico de esta hormona: ayuda al crecimiento muscular y óseo y, en este último caso, además, aumenta su densidad.

Niveles altos de testosterona en la mujer aumentan su masa muscular

Niveles altos de testosterona en la mujer aumentan su masa muscular

Con ello se previenen problemas como la osteoporosis y otras enfermedades de los huesos. No obstante, un exceso de testosterona en la mujer reviste consecuencias negativas pues aumenta el vello y, al desarrollar en exceso músculos y masa ósea, provoca una apariencia andrógina. Además, interviene en el desarrollo de los órganos, agrandándolos. Pero más curiosos resultan otros efectos que la testosterona ejerce sobre las personas y que han sido revelados por estudios recientes de diversas universidades.

Por ejemplo, una investigación ha indicado que, cuando nos enamoramos, los niveles de testosterona descienden en el hombre y aumentan en la mujer. En el caso de los primeros –según otro estudio- esto también sucede con la paternidad. Por su parte, en las mujeres, una elevada cantidad de testosterona dificulta el embarazo. Incluso un estudio de la Universidad de Cape Town, en Sudáfrica, ha mostrado que las mujeres con niveles altos de testosterona se hacen más desconfiadas.

Los investigadores tomaron una muestra con dos grupos de ellas: a uno se les administró una dosis de esta hormona mientras que al otro se les dio un placebo. Luego se les mostraron a todas diferentes rostros de personas para que calificaran la confianza que les ofrecían. Las que habían ingerido testosterona se mostraron mucho más desconfiadas que las que habían tomado el placebo. La explicación que los científicos brindaron es que la testosterona influye en la oxitocina, otra hormona ligada a la comunicación social. Por último, otro trabajo de la Universidad de Chicago señala que las mujeres que triunfan en los negocios tienen, igualmente, niveles más elevados de testosterona y ella les ayuda a tomar decisiones financieras.

Fuente: La Naturaleza Humana.

Foto: Berzowska.