Pagaré: ¿qué es y cómo funciona?

Dentro de la operativa mercantil entre las empresas, existen una serie de documentos legales que buscan hacer más fluidas las transacciones comerciales. Uno de ellos es el pagaré, que se asemeja en muchos aspectos al cheque pero también presenta importantes diferencias. Aquí explicamos en qué consiste.

Además de los tradicionales métodos de pago en efectivo, en las operaciones mercantiles existen una serie de documentos con valor legal que facilitan las transacciones entre las empresas. Éstos suelen destinarse al cobro de materiales vendidos o servicios realizados, es decir, a la forma en que el proveedor cobra al comprador su trabajo. El más común entre ellos es el cheque, que también se usa entre particulares pero existen otros.

De uso bastante frecuente es también el pagaré, que, si bien presenta algunas similitudes con aquél, también tiene importantes diferencias. Podríamos definirlo como un documento de pago por el que una persona o entidad se compromete a pagar una determinada cantidad de dinero a otra en una fecha futura. Este detalle de diferir la fecha de pago es una de las diferencias a que hacíamos alusión, pues el cheque normalmente se hace para ser cobrado en ese mismo momento o en días próximos.

Foto de un almacén de materiales

El pagaré suele usarse para abonar compras de materiales entre las empresas

Sin embargo, el pagaré compromete el pago a un futuro y en este sentido hablamos de pagarés a un mes, dos, tres o incluso a seis meses. Y ésta es la gran ventaja para quién tiene que realizar el abono, pues le permite operar durante ese tiempo con lo comprado y obtener liquidez para hacer frente al pago. Tampoco el que recibe el pagaré se ve perjudicado, pues puede negociar con su banco el adelanto de ese dinero. Es por tanto una herramienta que facilita la operativa mercantil y con ello agiliza la economía. No obstante, tiene sus riesgos porque quién no está dispuesto a pagar gana un tiempo precioso que no tendría en caso de tener que hacerlo en efectivo.

Evidentemente, el que así obra y entrega un pagaré sin fondos está incurriendo en un delito, pues se trata de una figura legal regulada en la Ley 19/1985 Cambiaria y del Cheque, que también contiene la normativa para talones y letras de cambio y por tanto puede ser perseguido judicialmente.

Esta misma Ley indica los elementos que debe contener un pagaré para ser correcto: así, debe incluir la palabra “Pagaré” en el mismo texto del título, la fecha de vencimiento, el lugar donde debe efectuarse el pago y el nombre de la persona o empresa a quién haya de hacerse efectivo –no se pueden redactar “al portador”-, la fecha y firma del que lo emite y, finalmente, la promesa de pago del emisor. Por último, en ciertos casos, un pagaré también puede “endosarse”, concepto que consiste en que el tenedor del mismo –el que lo ha recibido- puede hacer a un tercero beneficiario del dinero que figura en él.

Fuente: Riesgo y Morosidad.

Foto: Galería de Daniel Ivoskus.