¿Por qué el Vaticano es un país?

La Ciudad del Vaticano es actualmente el país más pequeño del mundo, el más urbanizado y el único que mantiene como lengua oficial el latín.

Ciudad del Vaticano

El Vaticano es actualmente el país más pequeño del mundo.

La Ciudad del Vaticano, enclavada en la zona oeste de Roma, es un país. Y además, es el país más pequeño del mundo. Es una de las paradojas de la geografía política universal. No cuenta con más de medio kilómetro de extensión (0,439 km²), pero las congregaciones, las diócesis, arquidiócesis y etc. de todo el mundo que obedecen sumisión al Papa convierten metáforicamente al Vaticano en el país más “grande” del mundo.

El por qué de esto se recoge en un tratado llamado los Pactos de Letrán, que fue firmado en 1929 entre el Reino de Italia y la Santa Sede. En él se oficializó la declaración como estado de la Ciudad del Vaticano, un enclave pontificio en el interior de Roma que, por otra parte, siempre había gozado de independencia política.

El Vaticano es por tanto una ciudad elevada al rango de Estado-independiente, pero es tan pequeño que solo la Basílica de San Pedro ocupa ya un 7% de su superficie, al que si sumamos el 13% más ocupado por la Plaza de San Pedro, nos cercioramos de que nos encontramos ante el territorio independiente más urbanizado del mundo. El Vaticano alberga pues la Santa Sede, máxima institución de la Iglesia católica. Cabe distinguir ambos nombres como elementos diferentes: mientras la Ciudad del Vaticano se refiere al territorio y sus habitantes; la Sante Sede hace referencia a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurídica propia.

Existen muchas peculiaridades en torno a la Ciudad del Vaticano, una de ellas es que es el único país que tiene por lengua oficial el latín, que a pesar de todo se le suele llamar una lengua muerta. Además tiene su propio correo y sus propias estampillas, que por cierto son las más codiciadas en el mundo de la filatelia. La población de este lugar asciende a las 1.000 personas, si llega, aunque en un día activo en el Vaticano pueden llegar a juntarse más de un millón de personas. Algunos se habrán planteado ya: si el Vaticano es un país, ¿alguien que naciera en esta miniciudad adquiriría una nacionalidad vaticana? De momento, no existe nadie que haya dado a luz en la plaza de San Pedro, aunque si así ocurriera, el niño adquiriría la nacionalidad italiana, a pesar de todo. Una paradoja más.

Esta mini-nación, tiene como jefe máximo de su dominio al Papa, el Sumo Pontífice, por lo que puede considerarse que el Vaticano es la única teocracia de Europa, a pesar de que el Papa delega las funciones de gobierno en el Secretario de Estado. Solo queda añadir que el país más pequeño del mundo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.

Fuentes: Wikipedia, Diario del Viajero

Foto: ReservasdeCoches.com