¿Qué propiedades positivas tienen los frutos secos?

Comer frutos secos es muy positivo según ha determinado un estudio realizado a lo largo de 30 años por la Universidad de Harvard.

Estudio sobre los frutos secos

Un estudio reciente publicado por la prestigiosa Universidad de Harvard ha revelado lo que muchas personas ya sabían o, al menos, intuían: que comer frutos secos es bueno para la salud. Claro está, y como ocurre en todos estos casos, es importante tener en cuenta que hablamos de comer frutos secos con una moderación controlada. Es decir, no ingerirlos a puñados como tradición todos los días cuando nos despertamos de la siesta o mientras hacemos tiempo a la cena. Todo, ya sean frutos secos u otros productos alimenticios, debe ser ingerido con su debida moderación.

Lo que dice la Universidad de Harvard es que comer frutos secos, de todo tipo, nos proporciona un apoyo importante para que nuestro cuerpo se conserve de una forma más adecuada. Tienen tantos beneficios que resulta inevitable recomendarlos por mucho que su precio no sea tan reducido como lo fue en otras épocas, sobre todo en algunos casos determinados.

Una de las ventajas de comer frutos secos se encuentra en que le dan un impulso a la salud de nuestro cuerpo en zonas específicas, como el corazón, la sangre, los dientes y los huesos. Sus propiedades positivas son variadas en este sentido y se potencia nuestro cuerpo de forma muy saludable.

Al mismo tiempo, y esto sí que ha sorprendido a más de una persona, e incluso a especialistas del mundo de la alimentación, los frutos secos son una comida recomendable para conseguir que la piel mejore. Se potencia el cuidado de la misma al hacerla más tersa y al provocar que brille de una forma especial, proporcionando un aspecto más joven y saludable.

Esta investigación de la Universidad de Harvard ha sido ambiciosa de una manera notable. No han realizado pruebas y comprobaciones de datos en los últimos cinco años, sino que la universidad lleva nada más y nada menos que 30 años dedicándolos a la recopilación de datos. Han trabajado con un grupo de mujeres y hombres formado por nada más y nada menos que 119.000 personas. El objetivo era conseguir, al contar con hombres y mujeres de todo tipo de edades, ver cuál era la tasa de mortalidad y compararla entre las personas que consumían los frutos secos y las que no. El resultado está claro, la tasa de mortalidad es un 20% inferior en quienes comen frutos secos de forma habitual. Al mismo tiempo, y de forma positiva para el mejor entendimiento de lo positivos que resultan los frutos secos, se ha llegado a la conclusión de que son buenos durante el embarazo para proteger al bebé.

Vía: El Mundo

Foto: Pauline Mak