¿Qué propiedades tiene el vinagre?

Desde las funciones como desinfectante en el ámbito de la limpieza, a propiedades curativas beneficiosas para la salud. Descubre todo lo que puede aportarte el vinagre.

vinagre

El vinagre estimula las funciones del metabolismo.

“Descendiente del vino y de la cocina un amigo”. El refranero popular siempre es un aliado y nos define muy bien la versatilidad del vinagre. Desde hace miles de años, los griegos y romanos ya explotaban este producto utilizando sus propiedades tanto en la cocina, como para remedios e inventos caseros. Como depurativo o como cosmético, muchas son las acepciones en las que podremos utilizar el vinagre para diferentes funciones, más allá del simple condimento.

En primer lugar puede ser un buen desinfectante. En la época de la peste negra se creía que el vinagre protegía de la enfermedad, y no iban tan desencaminados. Este producto es útil para matar bacterias, y puede usarse para limpiar muchos rincones de la casa como la bañera, los espejos, incluso el acero inoxidable. En pleno invierno, si vives en una ciudad con bajas temperatura e inevitables heladas por las mañanas, llena un recipiente con vinagre y agua para descongelar tu parabrisas. Otra de sus vertientes limpiadores es la de depositar un tapón con vinagre en el tambor de la lavadora y hacer un lavado corto para quitar eliminar la cal.

En el terreno curativo el vinagre tiene una gran cantidad de propiedades. En primer lugar podemos hablar de su faceta preventiva de la osteoporosis. La falta de calcio convierte en débiles nuestros huesos, el consumo de vinagre por su fácil digestión, aporta mucho calcio y ayuda al organismo a absorber este componente de otros alimentos. Por otra parte, como bien hemos dicho, favorece al metabolismo general, y por tanto su acidez es la que posibilita un rápido proceso digestivo, muy importante para nuestro cuerpo.

Los riñones y la vejiga son los otros grandes beneficiados por el vinagre. Como ayuda a eliminar toxinas, puede combatir inflamaciones intestinales, eliminando los gérmenes. Este producto también favorece a que no se obstruyan las arterias con los depósitos de calcio que se forman en la sangre. El vinagre los disuelve gracias a sus ácidos naturales y el potasio.

En una vertiente más psicológica el vinagre tiene mucho que decir. El estrés es una terrible enfermedad que puede atormentar mucho a la persona, y puede adquirir nuevos síntomas según el individuo y su evolución. Terapia, menos trabajo o unas vacaciones pueden ser efectivas, pero el vinagre también puede colaborar para mitigar el estrés. Los momentos en que la persona esté sometida a grandes presiones puede incluir una receta mágica que sorprendentemente es beneficiosa. Se trata de una ensalada de lechuga y arroz aderezada con abundante vinagre de manzana, en pequeñas cantidades antes de la comida y de la cena. Combinada con un té se producirá un efecto de oxigenación de la sangre y absorción de ácidos, posibilitando que se despeje la mente y ayudando al descanso y a la relajación.

Parece mentira que este derivado del vino posea tantas funciones y propiedades beneficiosas. Seguro que conoces algunos remedios caseros que incluyan el vinagre, pero de momento ya tienes algunas ideas más para no apartar este condimento solo a las ensaladas.

Vía/ Revista de mis antojos

Foto/ Tupolev und seine Kamera