¿Quiénes fueron los sofistas?

Sus pensamientos abrieron camino a lo planteado por los grandes filósofos griegos, sirviendo de mucha ayuda para concretar sus ideas.

sofistas

Los sofistas crearon las bases del pensamiento griego antiguo

Cuando hablamos de sofistas hacemos referencia a un heterogéneo grupo de pensadores/oradores que problematizaron la vida de la Atenas y marcaron la tendencia de su pensamiento antes de la llegada de Sócrates, Platón y Aristóteles.

En tiempos en que Grecia no estaba amenazada ni militar ni económicamente, la reflexión del pueblo giraba en torno a la mejor forma de gobernarse, especialmente en temas relativos a la democracia, la libertad y la ley.

Los sofistas, cuyos máximos exponentes fueron Protágoras, Hipias y Gorgias, planteaban que las leyes humanas que regulaban la vida en sociedad (que llamaban nomoi) eran arbitarias, ya que cada pueblo o civilizacion tenia las propias, lo cual los llevaba a afirmar que eran relativas y no debian ser tenidas en cuenta como absolutas. Tampoco les interesaba respetar las leyes “naturales” que historicamente se habian considerado como validas (que llamaban thesmoi). Todo esto condujo a que se pregunten acerca de cuestiones como la política, la moral, la educación, las costumbres, el lenguaje y todas aquellas cuestiones que lleven a que una sociedad confunda las nomoi como si fuesen thesmoi.

En ningún momento formaron una escuela, por lo que sus desarrollos fueron más bien caóticos y carecen de ideas universales que unifiquen la totalidad de sus planteos. Relativistas y escépticos, plantearon la discusión acerca de la validez de la polis griega, generando nuevos campos de conocimiento, como la oratoria y la retórica, perfeccionandose en el arte de la manipulación.

Esto generó una curiosa situación: los poderosos de la época (aquellos a quienes agredían con sus ideas acerca del estado y la sociedad) valoraban sus servicios como “profesores” que les enseñasen a manipular el lenguaje para manipular las ideas y la gente. De modo que los sofistas terminaron poniendo su arte para que aquellos que criticaban tuviesen más herramientas para conseguir aquello que los sofistas pretendían cambiar.

Acaso el principal ejemplo de esta dualidad fue el caso de Hipias de Elis, muy respetado por lo académico y sistemático de sus conocimientos, pero temido por sus ideas desestabilizadoras. Hipias planteaba que las leyes humanas (nomoi) eran contrarias a la naturaleza, por lo que el ser humano debia vivir en estado de autarquia y resistiéndose a todas las leyes que, en definitiva, siempre oprimian a los mas débiles.

En definitiva, planteaba, en plena polis griega, la vuelta a la naturaleza, a seguir los instintos y a una forma de vida no social. ¿Quién financiaba su estilo disipado y lujoso de vida? Aquellos miembros a quienes la vida en la polis habia favorecido dándoles riquezas, prestigio y, sobre todo, el derecho de hacer las leyes.

Fotografía: Hus Khzam