Robert Koch, cuando la Medicina sólo disponía de un microscopio

Hasta hace no tanto tiempo, los científicos sólo disponían de un pequeño microscopio para investigar. Por ello, personajes como Robert Koch tienen aún más mérito. Éste fue el descubridor del bacilo de la tuberculosis así como del primer tratamiento de la enfermedad, entre otros hallazgos.

Hasta no hace muchos años, los científicos que investigaban acerca del cuerpo humano sólo poseían el microscopio como arma para luchar contra las enfermedades. Afortunadamente, la técnica ha avanzado mucho desde entonces y hoy disponemos de numerosos instrumentos para esa titánica labor.

Foto de Koch

Robert Koch

No obstante, resulta admirable, no solamente el trabajo de aquellos pioneros de la medicina moderna, sino también su inteligencia y capacidad deductiva, ya que, aún con tan pocos medios, fueron capaces de descubrir la cura de numerosas dolencias.

Uno de estos extraordinarios personajes fue el alemán Robert Koch (1843-1910), descubridor del bacilo de la tuberculosis -que en su honor lleva su nombre- y del causante del cólera y Premio Nóbel de Medicina en 1905.

Nacido en una pequeña localidad prusiana, Koch era el tercero de trece hermanos, lo que da idea de las dificultades económicas que la familia tuvo que atravesar para que pudiera estudiar Medicina.


Tras acabar la carrera y comenzar a trabajar, se desencadenó la Guerra Franco-prusiana, que interrumpió su labor. Tras ella, se reincorpora y, partiendo de los postulados de otro genio, Luis Pasteur, acerca de los gérmenes, descubre el bacilo del antrax. Con este hallazgo, demostraba que muchas enfermedades son causadas por microorganismos, lo cual abría las puertas a todo un mundo por investigar.

En 1880 es nombrado Director del Departamento de Salud Imperial de Berlín, donde realizará el descubrimiento que le ha hecho famoso: el bacilo de la tuberculosis, enfermedad hoy casi erradicada -en gran medida, gracias a él, que creó la tuberculina, primer medicamento eficaz contra la enfermedad- pero que entonces mataba a millones de personas. Poco más tarde, hará lo mismo con el del cólera.

Tras estos geniales hallazgos, el Gobierno imperial creó para él un instituto especializado en enfermedades infecciosas con una clínica para pacientes aquejados de ellas. Allí, todavía Koch presentaría importantes trabajos relacionados con la malaria.

Foto del Instituto Koch

Fachada del Instituto Robert Koch

Pero tan importante como estos hallazgos son los llamados ‘Postulados de Koch’, que sientan las bases de la Bacteriología moderna, ya que establecen las reglas para poder considerar a un organismo como causante de una enfermedad.

Estas normas son las siguientes -de modo conciso y muy simplificado-: debe hallarse en todos los casos de la enfermedad; poder ser preparado y mantenido en un cultivo puro y, tras varias generaciones de éste, ser capaz de causar la misma infección; y, por último, poder ser recuperado de un animal infectado y volver a ser cultivado.

La verdad es que maravilla comprobar como, con tesón y constancia, estos hombres eran capaces de descubrir avances importantísimos para el devenir de la Humanidad.

Fuente: Biografías y vidas.

Fotos: Robert Koch: André Koehne en Wikipedia | Instituto Koch: Luha en Wikipedia.

Ya hay 1 comentarios. ¿Quieres dejar el tuyo?

  • Joel Ferre
    27 ago 2010

    1.- La tuberculosis no está erradicada pero se cura con antibióticos.

    2.- No existe vacuna contra esta enfermedad.

    3.- La tuberculina no es un remedio, es una prueba diagnóstica que detecta la enfermedad antes de causar graves problemas pulmonares que podrían llevar al paciente a la mueerte si no se trata con antibióticos.

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