Tratamiento para la adiposidad localizada

La adiposidad localizada aqueja a muchas mujeres que se acomplejan y, por más que se esfuerzan en el gimnasio, no logran eliminar esos “rollos” que tapan con cuanta prenda encuentran. El tratamiento hogareño posibilita la reducción de esta adiposidad con solo cuarenta minutos diarios podrás eliminar esos centímetros que tanto te avergüenzan.

Muchas mujeres, sobre todo las que ya han pasado los treinta, sufren de adiposidad localizada que, con los años se acentúa más y más y pareciera no haber forma de quitarla y conduce a las mujeres a pensar que la única manera de erradicar esos “excesos” es con una liposucción de caderas, vientre o piernas; pero a decir verdad, el mundo de la cosmética tiene otras soluciones menos invasivas y dolorosas.

Las mujeres que por su vida profesional o familiar, que han subido de peso luego de un embarazo o que han perdido la línea por algún impedimento físico que las limita a realizar ejercicio diario no tienen por qué resignarse a padecer eso molestos “rollos” que difícilmente se logra tapar con prendas abultadas que no destacan la figura femenina.

Adiposidad localizada

El vientre, el pantalón de montar, los brazos, caderas y cintura pueden ser tratados en un gabinete o en la intimidad del hogar, con poco más de media hora, dos veces por semana y un poco de paciencia dependiendo de la cantidad de adiposidad que se quiera eliminar.

Pero, ¿qué es la adiposidad localizada?


La adiposidad localizada es el aumento de las células adiposas de determinadas zonas del cuerpo que, en las mujeres, suelen ser las del vientre, caderas y la del pantalón de montar. Estas zonas son muy difíciles de combatir con ejercicio y es por ello que se recomienda un tratamiento localizado de la adiposidad.

En otras palabras, la adiposidad localizada es cuando existe un incremento del tejido graso y este aumento se produce no sólo en tamaño sino también en número; en ese caso hablamos de adiposidad; que puede tener diversas causas ya que se ha comprobado que existen predisposiciones genéticas que propician la aparición de la misma.

Es por esta razón que se recomienda iniciar un control temprano en la ingesta de grasas en niños y niñas con tendencia o antecedentes familiares de sobrepeso o adiposidad.

Es importante destacar que la adiposidad localizada puede presentarse sola o en conjunción con la tan temida celulitis, que no son la misma cosa sino dos diferentes que requieren de un tratamiento más prolongado ya que la celulitis se expande rápidamente en un tejido adiposo y luego resulta muy difícil eliminar la segunda si la primera persiste.

Reducción de grasas

El siguiente tratamiento corporal se realiza en numerosos centros de estética pero también puedes realizarlos en la intimidad del hogar, aunque, dependiendo de la zona a tratar, puede que necesites algo de ayuda para masajear las zonas afectadas.

Es importante realizarlo dos veces por semana durante un período de tiempo particular dependiendo de cada caso en particular; puede llevar un mes o más, según sean los centímetros que se busca reducir.

Para realizar el tratamiento de reducción de adiposidad, se requiere de los siguientes materiales que cada paciente podrá elegir, según sus gustos y economía:

- Manopla acrílica sintética.
- Crema pulidora para exfoliar.
- Una esponjita suave.
- Una toalla de mano.
- Gel tibio.
- Film.
- Pincel grueso o brocha.
- Vendas de algodón o elásticas.
- Crema reductora.
- Gel frio.
- Una manta para cubrir a la clienta.

Existe una gran diversidad de cremas y geles reductores con precios muy diversos; no siempre los productos más caros resultan los más efectivos y, en ocasiones, es el masaje dado durante la aplicación el que realiza la mayor parte del trabajo.

Es importante que las cremas que se utilicen, más allá de su valor, reúnan las siguientes características:

Crema Pulidora exfoliante: Su acción terapéutica para afinar la capa córnea de la piel y quitar las células muertas de la piel, se recomienda usarla antes de realizar determinados tratamientos corporales como el presente. Sus principios activos son los extractos de algas pardas, hiedra, centella asiática, yerba mate y agentes pulidores; todos estos agentes sirven para preparar la piel para recibir el producto elegido para el tratamiento puntual.

Gel Tibio: Es utilizado para elevar la temperatura de la zona que se desea tratar y de esta manera trabaja directamente sobre la adiposidad localizada con un gran efecto lipolítico; aplicar una capa de film sobre el gel elevará aún más la temperatura de la zona. Los principios activos del gel tibio son la tintura de calipso, alcanfor y salicilato de metilo.

Crema Reductora: Es el componente más importante de este tratamiento y su acción terapéutica está dada en el gran efecto lipolítico que permite reducir centímetros en zonas con adiposidad localizada. Sus principios activos son la centella asiática, hiedra y la yerba mate.

Gel frío: Se utiliza para actuar directamente sobre la piel adiposa y es un gran favorecedor del proceso de reparación de la celulitis, mejorando la apariencia de la misma. La combinación de extractos de algas pardas, hiedra, centella asiática y yerba mate continúan trabajando en la reducción de adiposidad pero se le agrega el efecto refrescante y descongestivo del mentol.

anticelulitis

El tratamiento se inicia con la preparación de la piel, para lo que se realizará una exfoliación en la zona a tratar, utilizando una manopla y una crema pulidora. Los movimientos de la expoliación serán en forma circular y con la paciente de pie.

Una vez exfoliada la zona a tratar, se enjuaga con una esponja humedecida en agua para retirar el producto exfoliante; posteriormente se seca la piel con una toalla. Inmediatamente se aplica sobre la piel el gel tibio, utilizando un pincel para distribuir el producto uniformemente sobre la piel; una vez cubierta la zona, se envuelve con film y se deja actuar durante unos 15 minutos.

Al cabo del cuarto de hora e retira el film y con la toalla se retira el exceso de producto; a continuación aplicamos un gel refrescante con un pincel y distribuimos por la zona adiposa. Luego cubrir la piel con vendas humedecidas en agua bien fría y escurridas, aplicarlas sobre la piel sin presionar y dejar actuar durante quince minutos.

Para evitar sentir frío, cosa muy probable si la zona a tratar es amplia, se puede utilizar una manta para cubrir el cuerpo de la paciente.

Luego de los quince minutos se retiran las vendas y el excedente de gel con una toalla; para luego aplicar una crema reductora realizando maniobras de amasamiento durante otros quince o veinte minutos, masaje con el cual culmina el tratamiento reductor.

Paralelamente al tratamiento corporal para adiposidad localizada, se recomienda la realización de ejercicio físico que ayudará a reforzar el tratamiento; una caminata diaria de 30 a 40 minutos serán más que suficientes si acaso no se dispone de tiempo para concurrir a un gimnasio.

Para intensificar los resultados del tratamiento también se pueden tener en cuenta otras medidas cotidianas que mejorarán la apariencia de la piel. Una de ellas consiste en utilizar una esponja vegetal o manopla durante el baño diario para ayudar a eliminar las células muertas y ayudar a la piel a renovarse.

La misma crema utilizada durante el tratamiento, o alguna otra de menor coste puede ser utilizada luego de cada baño para apoyar el tratamiento; lo ideal es aplicarla brindando a la zona un masaje.

Fuente: Salud Integral, Estética y Medicina,